jueves. 22.08.2019

EL 36% COBRAN COMPLEMENTO A MÍNIMOS

Ocho de cada diez jubilados que trabajan y cobran pensión son autónomos

Ocho de cada diez jubilados que trabajan y cobran pensión son autónomos

La Ley de Reformas Urgentes amplió al 100% el importe de la pensión para quienes contraten a un empleado.

Ocho de cada diez jubilados que trabajan y cobran pensión son autónomos

“No obligar al talento senior a jubilarse”, con esta expresión Fátima Báñez, ministra de Empleo y Seguridad Social, se refería -durante una entrevista en Canal 24 horas- a las intenciones del Gobierno de mejorar la jubilación flexible y ampliar del 50% al 100% el cobro de una pensión de jubilación y continuar ejerciendo un actividad. Algo que ya se produce en el colectivo de trabajadores por cuenta propia desde el pasado mes de octubre con la aprobación de la Ley de Reformas Urgentes para el Trabajo Autónomo.

Veces contadas han ido los autónomos por delante en lo que a regulación se refiere. La jubilación flexible o activa es uno de los casos. Y es que las cifras mandan: desde que se puso en marcha en 2013, han sido más de 30.000 los jubilados del RETA que cobran su pensión y siguen ejerciendo. Concretamente, y hasta abril del pasado año, 29.262, según datos de la Federación Nacional de Asociaciones de Autónomos (ATA) obtenidos a partir de los registros de Seguridad Social.

Lo más llamativo de la cifra es que supone “en torno al 84% del total de beneficiarios de esta medida”, que rondaría los 34.000 tal y como ha explicado a Diario AyE Sergi Jiménez, profesor de Economía de la Uiversidad Pompeu i Fabra de Barcelona y titular de la Cátedra FEDEA – la Caixa de Economía de la Salud y Hábitos de Vida.

Para Jiménez, el dato no es casual. No sólo porque la pensión media de los afiliados al RETA -de 713,52 euros, según los datos de Seguridad Social a diciembre- es inferior a la del Régimen General, sino porque con la aprobación de la Ley “lo tienen más fácil”. Esto hace que en un cálculo aproximado “la probabilidad media de compatibilizar es del 4,75% en el régimen de autónomos y del 1,78 por mil en el Régimen General. Es decir, es un 2.600% más probable compatibilizar si se es autónomo que y si se es trabajador por cuenta ajena”, calcula.

Educación y salud

El experto de FEDEA ha explicado también que “compatibilizar trabajo y pensión es, en general, bueno para los individuos y una fuente de aseguramiento y protección” y predice que la tendencia en los próximos años será de crecimiento, “en primer lugar, por la mejora de la salud de los individuos con edades avanzadas y, en segundo, por las presiones derivadas de los procesos de envejecimiento”.

Además, según un análisis de Jiménez, son más activos aquellos jubilados con educación superior.

No obstante, no todo depende de las convicciones de los individuos. Está comprobado que “cuando Gobiernos e instituciones facilitan esta opción, el porcentaje de beneficiarios mayores de 65 años se eleva hasta el 10%, como ocurre en países como Alemania, Francia o Reino Unido”.

Es por ello por lo que, en su opinión y bajo el marco del Pacto de Toledo, se debe valorar el “establecer un esquema con compatibilidad sin restricciones a partir de la ENR (Edad Normal de Jubilación) y con alguna restricción antes de esa edad (es decir, en el caso de las prejubilaciones)”.

Desde el colectivo de autónomos, el presidente de ATA, Lorenzo Amor, ha defendido que se ha de ampliar la jubilación flexible "a todos los autónomos y asalariados que hayan cumplido la edad legal de jubilación y quieran alargar su vida laboral a la vez que están cobrando una pensión”.

Por otra parte, en cuanto al impacto en las cuentas de la Seguridad Social, “siempre será moderado. No creo que el nivel de ingresos se elevasen más allá del 2%”, ha aclarado Jiménez.

Lo que sí mejoraría es el gasto, al menos en lo que toca a las partidas destinadas al complemento a mínimos. El de autónomos es precisamente el colectivo al que se destina la mayor cuantía. De los 1.075.338 jubilados cuya nómina no llega al mínimo vital, cerca del 36% son autónomos a los que el Estado les ayuda con unos 200 euros cada mes. Esto implica que el sistema podría ahorrarse entre 70 y 90 millones mensuales (cerca de 1.000 millones cada año).    

Contrato y solidaridad

Tal y como está redactada la disposición final quinta de la Ley de Reformas Urgentes para el Trabajo Autónomo, sólo podrán cobrar el 100% de la pensión y continuar levantando la persiana quienes contraten “al menos” a un empleado.

En materia de cotizaciones, quienes optan por la jubilación flexible continuan contribuyendo al sistema en concepto de enfrermedad común o incapacidad temporal, a lo que hay que sumar el 8% de cuota de solidaridad. Esto es, el tipo de cotización oscilará entre el 10,80% y el 11,30% -según la edad y los años cotizados-, lo que traducido a cuota calculada sobre la base mínima supone entre 99 y 104 euros cada mes.

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