martes. 30.11.2021

Rajoy se compromete a reducir la excesiva regulación sobre las pymes

La productividad de las empresas de menor tamaño es un 20% inferior a la de las grandes.

Rajoy se compromete a reducir la excesiva regulación sobre las pymes

Aumentar el tamaño de las empresas, mejorar su financiación para reducir el "cuello de botella" que ahora supone la excesiva dependencia de las pymes de la banca tradicional y la internacionalización son, según explicó Mariano Rajoy, los grandes retos a que se enfrenta ahora el tejido empresarial español.

“Es fundamental incrementar la escala de nuestras empresas”. Con esta contundencia el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha manifestado su compromiso con el crecimiento del tejido empresarial de España, integrado por un 99,8% de pymes y autónomos.

Esta responsabilidad tomará forma en la Estrategia de crecimiento empresarial en la que ya trabaja el Gobierno y cuyo objetivo es mejorar la competitividad de la economía nacional superando las barreras que limitan que las empresas sean cada vez mayores y se equiparen al tamaño de las de países como Alemania. Así lo ha avanzado el propio Rajoy durante la Jornada Crecimiento empresarial y competitividad organizada por Cámara de España en colaboración con el Ministerio de Economía.

 

Regulación excesiva, falta de financiación y escasa internacionalización son las principales dificultades

 

Bajo el marco de la citada Estrategia, el primero de los trabajos que verán la luz será el Informe sobre tamaño y crecimiento empresarial, que será presentado por el titular de Economía, Luis de Guindos, a finales del mes de julio. En él se recogerán las, en palabras de Rajoy, “dificultades” con las que se encuentan las empresas para aumentar su tamaño. Entre ellas se encuentra la excesiva regulación y la inseguridad jurídica provocada por el maremagnum de normas territoriales “hemos detectado 130 regulaciones vinculadas al tamaño”, ha aclarado para apuntar después que “debemos fomentar la cooperación entre administraciones y consolidar un mercado único”.

Otros dos retos a afrontar en los próximos meses son la financiación desde el punto de vista de la excesiva dependencia de las pymes de la banca tradicional, que es “otro cuello de botella”, y la internacionalización, que todavía cuesta que cale entre las más pequeñas (sólo el 26% de las empresas exportan por importes superiores a 50.000 euros).

Asimismo, el presidente del Gobierno ha destacado que se necesita contar “un entorno institucional propicio que facilite el emprendimiento y las inversiones” y ha reconocido el “esfuerzo de los emprendedores que han sido capaces de estar a la altura de las circunstancias y han sido decisivos para salir de la mayor crisis de nuestra historia”.

Menos productivas

 

Tal y como ha explicado José Luis Bonet, presidente de la Cámara de España, que ha inaugurado la jornada, “el reducido tamaño del tejido productivo español es un condicionante para la competitividad”. Por tanto, conseguir aumentar el tamaño de las empresas españolas es una de las “prioridades de España que requiere de la colaboración de agentes sociales, del sector público, del sector privado y del efecto tractor de las empresas”, ha subrayado.

España cuenta con un total de 2.861.181 empresas, según las cifras del mes de mayo publicadas por la DGPyme. De ellas, 1.316.917 millones son autónomos societarios sin asalariados y otras tantas 1.316.917 son pymes de entre uno y 249 trabajadores. A su vez, casi el 87% son micropymes de menos de nueve trabajadores. Esto hace que las empresas de menor tamaño sean las responsables del 60% del PIB.

A nivel de empleo, el 73% de los afiliados a la Seguridad Social trabajan en alguna de estas pequeñas compañías, frente al 62% de las mittelstand alemanas. Por otra parte, el número medio de empleados es de 4,7, mientras que en el país germano se eleva hasta los 11,7%.

Según el dato aportado por Nina Budina, economista senior del Fondo Monetario Internacional (FMI), que ha participado en la primera de las mesas de debate, la productividad de las pymes es un 20% inferior en comparación con la grandes. Por otra parte, limita sus capacidades de salir a los mercados exteriores, innovar y acceder a la financiación y el talento. Además de la importancia de desarrollar la Ley de Unidad de Mercado, Budina ha puesto el acento en la política fiscal que “puede incentivar o suponer una trampa para el crecimiento de las empresas”.

 

El desarrollo de la Ley de Unidad de Mercado facilitaría el crecimiento de las pymes

 

Mierta Capaul, directora del Programa Doing Bussines del Banco Mundial y en el que España ocupa la posición 32, coincidía en que el caos regulatorio hace que emprendedores y empresarios desvíen la atención y pierdan el interés en crecer: “Si se gasta menos energía en las tramas regulatorias se tiene más tiempo para dedicarse al negocio y se aumenta la confianza para arriesgarse y tomar decisiones que mejoren la productividad de las empresas”.

Algo que puntualizaba Luis Garicano, catedrático de Economía de la London Scholl of Economics, quien echaba un capote a la competitividad de las pymes españolas “para cada tamaño, las empresas españolas no son menos productivas, ni exportan menos. Pero tenemos muchas más empresas pequeñas”. Ahora bien, a largo plazo y dada la era digital en la que estamos inmersos puede pasar factura, “el tamaño es un determinante en la inversión en nuevas tecnologías”.

Crecemos poco y mal

 

En relación con la productividad Aitor Lacuesta, de Banco de España, ponía encima de la mesa otro debate. “En España hay pocas empresas que crecen mucho y las que crecen no son las más productivas necesariamente”, ha sentenciado. Lo que se explica, aparte de por lo anterior, por la falta de capital humano.

Precisamente esta es la cuestión que ha copado la segunda mesa de la jornada, en la que han participado Javier Roquero, CEO de Salto Systems o Francisco Riberas, presidente de Gestamp. Desde la perspectiva empresarial, ambos han coincidido en que se necesita mejorar en los sistemas de formación y cualificación de los empleados y apuntaban a la Formación Profesional Dual y la adaptación entre la oferta y la demanda para dar respuesta a las necesidades reales de las empresas.

Siete recomendaciones

 

Álvaro Pereira, director de Estudios de Países de la OCDE, ha lamentado que “no puede ser que obtener una licencia lleve años, años y años” y que sectores estratégicos como la logística o la arquitectura cuenten con unas “barreras de entrada muy altas”.

A este repecto Pereira ha ejercido de facilitador y ha expuesto siete recomendaciones par que las empresas españolas adquieran mayor dimensión:

  • Simplificar las regulaciones;
  • Agilizar los permisos;
  • Entablar un diálogo con los empresarios ya que son ellos quienes conocen mejor la barreras;
  • Incentivar las adquisiciones y fusiones;
  • Diversificar fuentes de financiación;
  • Impulsar la internacionalización;
  • Desarrollar una verdadera infraestructura digital.

 

Rajoy se compromete a reducir la excesiva regulación sobre las pymes