martes. 27.10.2020

FARO DE OCOR DEMUESTRA QUE EXCLUSIVO NO SIGNIFICA CARO

Los productos artesanos entran en el mundo gourmet por impulso de un emprendedor

Los productos artesanos entran en el mundo gourmet por impulso de un emprendedor

El emprendedor del pequeño negocio Faro de Ocor recorre España en busca de productos artesanos para convertirlos en gourmet. Intenta eliminar la idea de que un alimento bueno debe ser caro y los acerca a todos los bolsillos. Más de la mitad de sus clientes son hosteleros, aunque también trabaja para particulares.

Los productos artesanos entran en el mundo gourmet por impulso de un emprendedor

Faro de Ocor quiere acabar con el prejuicio de relacionar productos gourmet con precios desorbitados. Este pequeño negocio recorre España para poner al alcance de la mayoría de los bolsillos, los productos más selectos de la geografía fabricados por pequeños artesanos.

Esta iniciativa de negocio surgió hace cinco años con el “espíritu de ofrecer productos gourmet de alta calidad a hosteleros y restaurantes para el disfrute de consumidores finales”, explicó Carlo Occhi, fundador de Faro de Ocor. Y lo han conseguido, actualmente el 80% de sus clientes están relacionados con la hostelería. Aunque también tienen hueco los consumidores particulares que quieran adquirir este tipo de productos para consumir en sus casas.

Desligar el concepto ‘caro’ de lo gourmet

Bien es verdad que asociar el concepto de ‘caro’ a los productos con la etiqueta de gourmet, es un prejuicio que persigue a nuestra sociedad desde hace mucho tiempo. No obstante, Carlo explicó que el concepto de gourmet ha cambiado drásticamente. “Antes se asociaba el término gourmet a, por ejemplo, un producto como el caviar con un elevado precio, pero a día de hoy, un producto gourmet es encontrar un chorizo de una calidad exquisita a 15 euros el kilo”.

La clave está, según el emprendedor, en separar el concepto de gourmet del precio inasumible. “Obviamente, los productos gourmet son mucho más elaborados y de una calidad mucho mayor a la del resto de productos, pero eso no quiere decir estén sólo al alcance de unos pocos”.

De hecho, Carlo explicó como en este contexto de relacionar 'mucho dinero' a lo gourmet, hay una estrategia de marketing. “Ha habido varios engaños en este sentido. Se le ha puesto la etiqueta de gourmet a productos que realmente no lo merecían. Un buen envase, una buena imagen y un precio elevado no quiere decir que lo que haya dentro sea bueno”, señaló

Productos gourmet sin salir de España

Este emprendedor contó que empezaron el proyecto vendiendo únicamente aceite de oliva de una almazara familiar en la que empezaron a crear aceites “Premium”. Sin embargo, cuando elaboraban su página web se dieron cuenta de que necesitaban ampliar su cartera de productos ya que, “en España no hay tanta cultura del aceite como para comprar sólo ese producto en una tienda específica”, añadió el fundador.

Querían  productos que no fueran fáciles de conseguir en cualquier tienda. “Empezamos a buscar por toda España, recorriendo todas las zonas tratando de conseguir los productos más significativos y elaborados de cada sitio. De esta forma, somos el intermediario para que los productos del norte se puedan encontrar en el sur, y viceversa”.

Elaborados por pequeños artesanos nacionales

Uno de los valores añadidos del negocio es que toda la gama de sus productos está fabricada por pequeños artesanos nacionales. “No hace falta salir del país para encontrar una gastronomía enriquecedora”, explicó el fundador. “Aún a día de hoy nos llegamos a sorprender, muchos productos de nuestra geografía son muy selectos y tienen una calidad increíble”, aseguró Occhi.

Es por ello que, más allá de ampliar sus exportaciones a nivel internacional, este pequeño negocio se centra en el mercado nacional para fomentar que la gastronomía de diferentes regiones esté al alcance de cualquier persona, independientemente de cual sea su ubicación.

Con un recorrido y unas bases más que asentadas en el mercado, Carlo reconoce que “al final, son los clientes los que deciden los productos que vendemos. Antes de comprar y almacenar un producto para comercializarlo, lo testamos entre varias personas para contar así con más de un criterio”.

Una vez que lo ofrecen en su página web, la demanda o no de los nuevos productos les dan muchas pistas a raíz de lo que más interesa a sus clientes. “Si notamos que un producto no tiene recorrido y no está siendo de interés, lo dejamos al margen”.

Quitó los gastos de envío durante la pandemia

El confinamiento derivado de la crisis del Covid-19 no dejo indiferente a ningún negocio. Tampoco a Faro de Ocor, quienes notaron un cierto aumento en sus pedidos ya que “empezó a llamarnos mucha gente que nunca antes nos había hecho algún encargo. Todas las tiendas estaban cerradas y es difícil encontrar páginas online que tengan una gama tan amplia de productos como la nuestra”, aseguró Carlo.

Durante el Estado de Alarma tuvieron la iniciativa de eliminar los gastos de envío de sus productos. “Empezamos a asumir nosotros el coste del envío para tratar de hacer más llevadero esos momentos a nuestros clientes”, explicó el fundador. Aunque también añadió, que en ningún caso “sale rentable” no cobrar gastos de envío en su negocio. “Los productos viajan de todas las partes de España, por lo que la cadena de distribución y logística es muy grande”.

Importante inversión en almacén y distribución

Este pequeño negocio cuenta con un margen de beneficio de “entorno a un 20% en hostelería y un 30% de consumidor directo”. No obstante, aunque pueda parecer amplio, “hay mucho gasto en toda esa distribución, almacenamiento, logística y desarrollo del negocio”, aseguró su fundador.

Faro de Ocor tiene sus propios camiones de distribución y grandes locales para el almacenaje de sus productos. Además, las empresas de las que obtienen los productos gourmet son pequeñas y familiares, y eso “multiplica los costes”, explicó Occhi.

El emprendedor define su negocio como “un acordeón. Somos pequeños en cuanto a la plantilla –cinco empleados- pero podemos abarcar mucho y convertirnos en un gran distribuidor, servir igual a un hostelero que a un particular”, concluyó.

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