sábado. 08.05.2021
Opinión

La parte contratante de la primera parte

En el estudio ¿Habla claro la Administración pública? lo único que “queda claro” es que a la Administración no hay quien la entienda. De hecho, de los más de 760 documentos públicos analizados un 78% se catalogan como ‘no claros’ o incomprensibles.
La parte contratante de la primera parte

Y esta semana, a raíz de una noticia que escuchaba, me remonté a aquellos sábados por la tarde de cuando era pequeña y daban en la tele los clásicos, en el único canal del que disponíamos y que reunían a la familia alrededor del aquel televisor con antena en forma de rayo láser…Charles Chaplin, Harold Lloys o El Gordo y El Flaco. Pero mis favoritos eran los Hermanos Marx con sus surrealistas diálogos y un humor tan absurdo como genial.

Pues bien, la noticia que escuchaba hacía referencia a un informe elaborado sobre el lenguaje que utiliza la Administración para comunicarse con nosotros, con los ciudadanos, algo que sin duda, deja en mantillas, como diría mi madre, aquellos diálogos incoherentes de los geniales hermanos Marx…

Porque no pude evitar acordarme de la parodia más famosa del lenguaje administrativo que los hermanos Marx hicieron famosa hace ¡¡85 años!! Aquel diálogo de “Una noche en la ópera” en el que  Groucho se “entrevista” con el representante de un tenor al que quiere contratar y que empieza así: “la parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte”, el resto…seguro que lo recordáis….

Pues bien, 85 años después…la Administración no ha cambiado ni un milímetro y es tan incomprensible como ese diálogo surrealista que hizo inmortales a los tres hermanos.

El problema es que el informe no es para reírse, porque detrás de todas esas palabras crípticas, expresiones enrevesadas y tiempos verbales dignos de los poemas de Alfonso X El Sabio, hay ciudadanos y cuando los ciudadanos no entendemos a la administración y nos equivocamos, siempre, siempre salimos perdiendo.

En el estudio ¿Habla claro la Administración pública? Queda claro que lo único que “queda claro” es que a la Administración no hay quien la entienda. De hecho, de los más de 760 documentos públicos analizados un 78% se catalogan como ‘no claros’ o incomprensibles... Vamos que, por seguir con las comparaciones cinematográficas, a Ozores se le entendía mucho mejor.

Llaman la atención dos temáticas por su complejidad y porque afectan especialmente a nuestro colectivo, al colectivo de trabajadores por cuenta propia. La primera, tiene que ver con la solicitud de algún tipo de ayuda a nivel estatal o autonómico. Ahí hay un 97% de textos clasificados con información ‘no clara’. No vaya a ser que los entendamos y tengan que darnos la ayuda!!…ya se sabe que estas solo están hechas para los titulares de los periódicos y para épocas electorales.

El segundo son los procedimientos con la Seguridad Social, el 82% de los textos analizados son puntualizados también como 'no claros'. Ahora Dios te libre a ti, empresario, autónomo o dueño de un negocio de equivocarte ni lo más mínimo porque no has entendido algo…en ese momento “la parte contratante de la segunda parte” llegará en forma de multa con intereses, recargos y una clarividencia para cobrar que no tiene parangón.

Y si ya éramos pocos, y llega el COVID-19 y hay que empezar a legislar y regular sobre aspectos con los que ni había soñado el lenguaje administrativo y encima, hay que hacerlo con carácter de urgencia…algo que a la administración le sienta fatal, salvo, cuando le beneficia a ella.

Y no es que no lo hayan denunciado los expertos, los de verdad…no los del comité del señor de las almendras. Los graduados sociales, abogados y gestores han estado clamando por una normativa sencilla que cualquier autónomo pudiera entender. Porque hasta ellos han tenido que hacer esfuerzos para no perderse en la maraña de leyes y reales decretos de la noche a la mañana que han salido de la factoría administrativa durante estos meses.

¿De verdad es tan difícil escribir las cosas de manera clara y sencilla? Como en todo, supongo que no interesa. Porque la administración, como los gobernantes, están cada vez más alejados de la ciudadanía y se olvidan de que están para ayudarnos, no para complicarnos la vida.

Los ciudadanos no queremos formularios, queremos personas que nos pongan fácil los tramites, que ayuden a rellenar esos formularios. ¿En serio es necesario que usen la voz pasiva? Creo que desde que estudié los verbos en el colegio, no he vuelto a utilizarla en mi vida!.... Por no hablar de las palabras poco comunes, los tecnicismos, la mala puntuación, errores de ortografía, demasiadas palabras por frase … y paro, antes de que la Real Academia de la Lengua les mande una inspección y les condene a escribir sus errores 100 veces en un papel y encima les ponga mirando de cara a la pared.

De cara a la pared dejaría yo a más de un gobernante que con tal de sacar sus presupuestos y salirse con la suya, demostrando que está por encima de todo y de todos, y que no le muevan de su sillón favorito, es capaz de pactar con el diablo y llevarnos a todos a las puertas del infierno.

En fin, también saldremos de esta, por supuesto. Mientras, al menos siempre nos quedarán los clásicos, … y porque como decía Groucho “Disculpen si les llamo caballeros, pero es que no los conozco muy bien”. Va por ustedes, señores políticos.

La parte contratante de la primera parte
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