domingo. 19.09.2021

HOSTELERÍA, OCIO NOCTURNO, COMERCIO, TAXI, ENTRE OTROS

Esta es la difícil situación de los autónomos en los sectores más afectados al cumplirse un año de pandemia

sectores-autonomos-pandemia
Autónomos y Emprendedores se ha puesto en contacto con algunos de los sectores más afectados por la crisis. Así se encuentran sus autónomos un año después del estallido de la pandemia.
Autónomos y Emprendedores
Esta es la difícil situación de los autónomos en los sectores más afectados al cumplirse un año de pandemia

Hoy se cumplen 365 días de horror sanitario y económico. Este domingo 14 de marzo hace un año que comenzó oficialmente uno de los periodos más difíciles de la historia de nuestro país. 2020 ha sido un año marcado por la crisis sanitaria, por los hospitales colapsados y por los fallecimientos a causa del coronavirus. También por la pérdida de miles de negocios y por los más de 1,5 millones de autónomos que se han visto abocados a depender de prestaciones que en muchas ocasiones apenas si les ayudaban a sobrevivir. .

Desde la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), recordaron que "éste ha sido un año muy duro para toda la ciudadanía, se han perdido muchas vidas y muchas personas han sufrido esta enfermedad. Pero se ha demostrado solidaridad, hemos visto cómo los ciudadanos han sido responsables y cómo muchas actividades esenciales han seguido trabajando y produciendo, a pesar de las limitaciones y los toques de quedas"

Después de decenas de consejos de ministros extraordinarios, de más de una veintena de medidas económicas -sin contar las recién aprobadas ayudas directas-, de miles de páginas de legislación de urgencia, y de muchas familias de autónomos y asalariados que han quedado por debajo del umbral de la pobreza, este medio digital se ha puesto en contacto con siete de los sectores más afectados por la pandemia, con el fin de conocer en qué situación se encuentran los negocios que todavía resisten esta crisis sanitaria y económica, sin olvidar a todos aquellos que se quedaron por el camino. Así lo están viviendo los autónomos de la hostelería, el comercio, el ocio nocturno, los taxis, las peluquerías o las agencias de viajes.

Más de 100.000 hosteleros no volverán a abrir

Doce meses después del inicio de la pandemia, uno de los sectores más castigados sigue sin levantar cabeza. La hostelería ha perdido más de 100.000 autónomos en el 2020, un año en el que su facturación ha caído por encima del 85%. “El 30% de los negocios hosteleros no volverán a levantar sus persianas después de esta crisis, son unas cifras catastróficas para el sector”, explicó el presidente de la Confederación Empresarial de Hostelería de España (CEHE), José Luis Yzuel.

Desde la organización apuntan a la “demonización de su actividad” como foco de contagios lo que provocó su desplome económico. “Las decisiones que han tomado las autoridades nos han expropiado la posibilidad de trabajar, haciéndonos responsables del aumento de los contagios”, señaló su presidente. “Hablamos de 300.000 empleos perdidos y 450.000 personas afectadas por los ERTE, que en muchos casos cuando termine la prestación no podrán volver a ser contratados porque los autónomos no van a tener esa capacidad”. De cada diez empleos perdidos durante la pandemia, siete pertenecen al sector de la hostelería.

La actividad hostelera y de restauración sigue hundiéndose en prácticamente todos los territorios de España, viendo “con dolor” cómo el Gobierno ha permitido continuar con su actividad a otros sectores en los que "se ha demostrado que son un mayor foco de contagios del Covid-19". 

Tras la aprobación del paquete de ayudas directas que anunció el pasado viernes la ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, la CEHE señaló que “a pesar de ser el camino a seguir para salvar a los autónomos, todo apunta a que van a ser muy insuficientes y lejanas a la realidad de los daños que está soportando la hostelería, uno de los más afectados por esta pandemia”.

Uno de cada tres locales de ocio nocturno están cerrados

Los más de 300.000 autónomos que trabajan en el sector del ocio nocturno cargan con la losa de ser los trabajadores por cuenta propia que antes cerraron, y los que menos oportunidades han tenido en este último año de retomar su actividad.

De hecho, este sector, a diferencia de los demás, cumplió un año de cierre decretado el pasado jueves 11. La Federación Nacional de Empresarios de Ocio y Espectáculos (España de Noche) recordó ese mismo día que más de un 29% de los 16.500 locales que existían en marzo de 2020, ya han cerrado para siempre. 

Según la patronal de las discotecas, el ocio nocturno ha sido el sector "más criminalizado" y también "el más duramente golpeado por la pandemia", con una caída en la facturación que ronda los 16.800 millones de euros.

Durante el 2020, el ocio nocturno salió en varias ocasiones a la calle a denunciar el abandono del Gobierno por el sector. Movilizaciones que han continuado en este 2021, de hecho el pasado 26 de febrero las discotecas y los cientos de miles de profesionales y empleados que hay tras ellas volvieron a tomar las calles.

Ahora, su capacidad de resistencia se encuentra al límite, "con unas pérdidas acumuladas por cada discoteca de más de 300.000 euros y por cada bar de copas o sala de concierto de más de 150.000 euros, así como un retroceso en la facturación del 84%".  

Por eso, y a la espera de que se confirmen los destinatarios y las cuantías de las ayudas directas recién aprobadas por el Gobierno, el sector insiste en la necesidad de poner en marcha un verdadero plan de rescate al sector. De lo contrario, advierten que tres de cada cuatro pequeños negocios del ocio nocturno desaparecerán antes de verano.

El comercio se aferra al verano para sobrevivir

Con 63.000 negocios a punto de cerrar y más de 12.000 millones de euros perdidos, el comercio se presenta como una de las actividades más afectadas por la pandemia, junto al turismo y la hostelería. Los vaivenes de decretos de cierres y las diferencias de opinión en cuanto a la apertura de su sector perjudicaron a una actividad que requiere de la tranquilidad y del contacto social para funcionar, pues como siempre han defendido, la mayoría de sus compras se realizan cuando hay mayor tránsito de personas.

Sin embargo, desde la Confederación Española de Comercio (CEC) explicaron la pandemia no ha afectado igual a todo el sector e, incluso, algunos han salido levemente beneficiados. Éste es el caso, por ejemplo, de las tiendas de muebles o de electrodomésticos. “La gente ha estado encerrada en su casa y por eso ha apostado por invertir y mejorarla” explicaron. Junto a ellas, están las tiendas de alimentación: declaradas actividad esencial desde el primer momento de la pandemia y que, en la mayoría de los casos, han estado funcionando casi con normalidad en plena crisis.

En el lado contrario están las tiendas de textil, complementos o de regalos que han experimentado una caída constante de su demanda. No obstante, y pese a las diferencias, los datos del comercio de 2020 son “malos, pues hemos perdido entre el 20% y el 25% de nuestra facturación”, apuntaron desde la patronal.

Desde la CEC, reconocen que a pesar de todo conservan algo de esperanza y la tienen puesta, en primer lugar, en la vacuna. La tasa de vacunación es crucial para la recuperación del turismo, del que tanto dependen, especialmente en algunas zonas costeras o archipiélagos. Y, en segundo, de las ayudas directas que se acaban de aprobar. Por último, dijeron que no saben cómo será 2021y que todo dependerá de lo que ocurra en verano. 

Las agencias de viajes necesitan la vacuna para volver a funcionar

Unos de los sectores más golpeados por la pandemia del Covid-19 es el del turismo. Su actividad se vio completamente paralizada hace exactamente un año cuando, por prevención del aumento de contagios, se decretó el confinamiento y la prohibición de los desplazamientos. Siendo la movilidad un requisito imprescindible para el desarrollo de su actividad, sus ingresos cayeron por encima del 90%. “Es el peor año que ha vivido el sector de las agencias de viaje en toda su historia”, aseguró Carlos Garrido, presidente de la Confederación Española de Agencias de Viaje (CEAV).

Si bien desde la organización no conocen el porcentaje exacto de los negocios que desaparecerán por la crisis, estiman que la cifra rondará el  20%. “A día de hoy nuestros negocios están congelados debido a los ERTE y la prestación por cese de actividad, pero cuando estas ayudas se acaben, muchos no podrán mantenerse”, explicó su presidente.

Además, los profesionales del turismo tampoco han conseguido que el Gobierno “rescate al sector”, y ahora, tras la aprobación de las ayudas directas, desde CEAV aseguran haber “perdido toda la confianza. Llevamos muchos meses escuchando distintos fondos que supuestamente iban a destinarse a ayudarnos a mantener nuestros negocios”, pero esas ayudas, por el momento, no se han materializado.

La recuperación de los autónomos del sector turístico depende directamente del ritmo de vacunación. “La clave de que salgamos o no adelante es la vacuna y el consecuente permiso de movilidad. Para nosotros cada vacunado es un potencial viajero, y necesitamos que tanto España como el resto de países protejan a su población del virus para que quieran viajar”.

Peluquerías, de un 2020 "nefasto" a un 2021 "incierto"

Las peluquerías definen este último año con una palabra: "nefasto" y los meses que vienen como "inciertos". El presidente del Consejo Nacional de Empresas de Peluquería y Estética de España (CONEPE), Luis Herrera-Portugal,  explicó que el 2020 fue para “borrarlo del calendario”, ya que más del 20% de los 50.000 establecimientos tuvieron que echar el cierre por la emergencia sanitaria dejando a más de 120.000 peluqueros en la calle.

Este sector está muy descontento con el trato recibido por parte del Gobierno durante la emergencia sanitaria. De hecho, denuncian que se les mantuviera cerrados muchos meses sin justificación alguna. A pesar de que al principio fueron categorizados como "actividad esencial", dicha denominación duró poco, y en cuestión de días fueron tachados de "no esenciales".

Por ello, y también por la caída de facturación que han experimentado a raíz de las diferentes restricciones impuestas, han puesto en marcha una campaña para reunir reclamaciones y presentar una demanda colectiva contra el Gobierno. 

En cuanto al 2021, Herrera-Portugal dijo que “llevamos tres meses, dos fueron nefasto y este mes de marzo aún es muy pronto para saber cómo terminará”. Además, señaló que puede llegar a ser peor que 2020: “conozco mucha gente que ha cerrado, otra que va a cerrar y otra que está esperando para cerrar”.

Los taxistas no han logrado recuperarse del confinamiento

“El taxi se encuentra muy débil actualmente”. Así define la situación de miles de autónomos de este sector, Alberto Miñambres, presidente de la Asociación Gremial de Auto Taxi Madrid. De las 75.693 licencias de taxis en España, el 90% pertenece a trabajadores por cuenta propia.

Éstos vieron cómo su actividad registró una caída de la facturación del 90% durante el confinamiento domiciliario y el colectivo no ha conseguido recuperarse todavía desde mayo del año pasado. Ahora, “al cerrar las ciudades, al imponer un toque de queda a las 11 de la noche, miles de compañeros se quedan sin trabajar” explicó el presidente de la asociación.

Por ello, los taxistas ven cómo el futuro del sector pende de un hilo. Aunque "existe cierta esperanza con la llegada de las vacunas y el fin de la pandemia, todavía hay que enfrentarse a la devolución de los créditos ICO, o incluso de las prestaciones. Todo ello es prolongar la agonía, endeudarse hoy para pagar mañana”.

El sector se siente excluido ya que no se le tuvo en cuenta dentro del presupuesto extraordinario del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, que aportó 400 millones en ayudas públicas para transportistas. A esto hay que añadir que "nos hemos quedado sin Semana Santa y nadie puede vislumbrar cómo será el verano”, afirmó Miñambres.

Esta es la difícil situación de los autónomos en los sectores más afectados al cumplirse un año de pandemia