martes. 30.11.2021

Los taxistas claman a la Administración para afrontar una reconversión obligada

Fedetaxi, en su Asamblea General, plantea la retirada regulada de licencias, reivindicación adelantada por AyE el pasado 4 de febrero.
Los taxistas claman a la Administración para afrontar una reconversión obligada

Si hay un sector que está viendo venir la necesidad de reconvertirse es el del taxi, que pide a gritos a las administraciones que se impliquen en este empeño. Una vez más, han expuesto sus reivindicaciones. Pero ahora lo hacen divididos.

La unidad que mostraron en la convocatoria de manifestaciones de protesta el pasado 16 de marzo ha saltado esta semana por los aires. Mientras unas 60 organizaciones del taxi, que agrupan en conjunto a unos 30.000 profesionales, han asistido a su primer Congreso Nacional y han convocado actos de protesta para las próximas semanas, Fedetaxi, que representa los intereses de más de 42.000 licencias, ha celebrado su Asamblea General Ordinaria y se ha desmarcado de sus colegas.

Saturación de licencias, competencia en el transporte de viajeros, mejoras en el servicio o introducción de nuevos medios de relación con el cliente son las cuestiones que más preocupan a estos trabajadores. Uno de los problemas abordados por la Asamblea de Fedetaxi ha sido la necesidad de ordenar la retirada de licencias, ya adelantado por su presidente, Miguel Ángel Leal, a AyE el pasado 4 de febrero: “Pedimos que se fomente la retirada de licencias porque el mercado está saturado. La concesión de las mismas ha sido indiscriminada durante años y lo ideal es que su número estuviera ajustado a la población de cada municipio”, declaró. Por ello, una de las reivindicaciones prioritarias de esta asociación es que el Gobierno facilite la retirada de la actividad cuando el profesional lo desee, en forma de prejubilaciones, y así pueda revertir la licencia a la Administración oportuna. Es lo que llaman Plan de Ayudas para el Abandono de la Profesión de Taxista.

Plataformas digitales

 

La irrupción de servicios de Vehículos de Alquiler con Conductor (VTC) a través de las plataformas Uber y Cabify es otro de los caballos de batalla de todos los representantes del sector.

En la Asamblea de Fedetaxi de esta semana se ha acordado solicitar a la Administración la puesta en marcha de una Plataforma Digital, “de carácter público y a nivel estatal”, para que el cliente puede solicitar taxis y que esté “enfocada al turismo como sector estratégico”.

También han considerado urgente reclamar “una reforma de la regulación social para posibilitar a quienes prestan servicios a través de plataformas digitales que puedan ser considerados como trabajadores por cuenta ajena”, pues afirman que estos conductores sufren precariedad laboral. Y para profesionalizar a los conductores de auto taxis (VT) y de VTC, piden la implantación de un Certificado de Actividad Profesional (CAP) específico “para los conductores de vehículos de transporte público de viajeros hasta nueve plazas”. Miguel Ángel Leal explica a AyE que la puesta en marcha de esta reivindicación estaba “muy avanzada” pero que el parón legislativo que se produjo en 2016 la frenó.

La concesión de licencias de VTC une a las distintas asociaciones. Están de acuerdo en que han de dosificarse. La Confederación de Taxistas Autónomos de España (CTAE) ha pedido expresamente en el Congreso Nacional de esta semana que se cumpla la normativa y que “se vuelva al ratio de un VTC por cada 30 taxis”. En este acto, se ha reclamado también que el Gobierno aplique el tipo del 21% de IVA a estos servicios y no el reducido de los taxis.

Otra petición histórica de los taxistas se refiere a sus cotizaciones como autónomos, puesto que la mayoría lo son. En concreto, Fedetaxi pide una mejora del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos de la Seguridad Social (RETA) en relación con el colectivo.

Asimismo, la mayor asociación de taxistas quiere apoyo de las administraciones a políticas de eficiencia medioambiental en el taxi y la promoción de un Libro Blanco “sobre los diferentes operadores de la movilidad urbana y el servicio público”.

Los taxistas claman a la Administración para afrontar una reconversión obligada