miércoles. 28.10.2020

LA INSPECCIÓN PODRÍA REALIZAR OTRA MACROOOPERACIÓN

UGT avanza que aflorarán más "falsos autónomos" en Amazon aparte de los 4.000 ya regularizados

UGT avanza que aflorarán más "falsos autónomos" en Amazon aparte de los 4.000 ya regularizados
La Inspección de Trabajo ha determinado que cerca de 4.000 repartidores de Amazon en Madrid y Barcelona son "falsos autónomos" y les ha dado de alta de oficio como asalariados. Sin embargo, el sindicato UGT, prevé una macrooperación coordinada en otras ciudades donde opera la compañía y sobre todo en Valencia.
UGT avanza que aflorarán más "falsos autónomos" en Amazon aparte de los 4.000 ya regularizados

La Inspección de Trabajo ha concluido que cerca de 4.000 repartidores de Amazon son falsos autónomos. El mazazo al gigante del comercio online se produce poco tiempo después de que el Tribunal Supremo sentara jurisprudencia al considerar que los riders de Glovo son, en realidad, asalariados y no trabajadores por cuenta propia.

A la espera de saber si la compañía recurrirá ante la Justicia esta decisión, de momento, lo que es seguro es que Trabajo considera que hay indicios de laboralidad suficientes para regularizar a alrededor de 4.000 mensajeros que trabajaban para Amazon como autónomos,  y a los que ahora ya se les ha dado de alta de oficio en el Régimen General de la Seguridad Social, según fuentes del sindicato UGT.

De hecho, atendiendo a los datos aportados por el sindicato según las actas de la inspección, la empresa de reparto va a tener que pagar más de seis millones de euros en concepto de sanciones y cotizaciones que no abonó a la Tesorería por todos estos trabajadores durante un año, el tiempo que ha pasado desde que se interpuso la primera denuncia.

Y esta cantidad millonaria podría incrementarse en poco tiempo. "Las actas que ha levantado la inspección son el resultado tan sólo de las operaciones que se han llevado a cabo en Madrid y Barcelona, que son las principales ciudades españolas donde opera Amazon, pero no las únicas", explicó Ruben Ranz, coordinador de UGT y de turespuestasindical.es

Seis millones de euros en cotizaciones entre Madrid y Barcelona

El sindicato denunció hace un año la forma de operar de Amazon con autónomos "que utilizaban su propio vehículo para el reparto de paquetes a través de lo que la empresa denominó 'Amazon Flex'". Recientemente, el sindicato ha podido obtener los datos referentes a las personas repartidoras que han sido dadas de alta de oficio en las dos provincias.

En Madrid se han contabilizado nada menos que 2.100 personas, lo que supondrían tres millones de euros por el coste de cuotas no satisfechas al Régimen General de la Seguridad Social, además de la multa por este modelo que se ha demostrado como fraudulento. En el caso de Barcelona han sido 1.905 personas dadas de alta y el acta de liquidación asciende a 3 millones de euros.

En total son casi 4.000 trabajadores regularizados que darían como resultado una aportación a la Seguridad Social de unos seis millones de euros, pero aún quedan provincias en las que se debe terminar la actuación de la Inspección de Trabajo, como Bilbao,  Zaragoza o Valencia. Precisamente esta última es la que más preocupa al sindicato. "Prevemos, en poco tiempo, una macrooperación coordinada en varias ciudades y las regularizaciones de autónomos creemos que van a ser muy elevadas en Valencia. Ahí fue donde empezamos a tirar del hilo hace dos años cuando se pusieron en contacto con nosotros los primeros repartidores de Amazon flex para darnos a conocer su situación", añadió Ranz. 

¿Por qué la Inspección considera que son falsos autónomos?

En cualquier caso y a la espera de que se produzcan estas operaciones, para el coordinador de UGT esta operación "ha sido  muy importante para combatir un modelo económico peligroso, que va en contra de ambas modalidades de trabajo: tanto por cuenta propia como ajena. Un autónomo decide sobre su trabajo y negocia sus precios y ellos no lo hacen. Y un asalariado tiene ciertos derechos recogidos por convenio, que ellos no tienen", 

Según explicó el coordinador de UGT, estos repartidores trabajan por un sistema 'de bloques'. Da igual que repartan 20 que 30 paquetes, "van a ganar siempre lo que diga Amazon. No importa que el paquete que transportan tenga un valor de 80 euros o que sea un libro de 10 euros. No tienen ningún beneficio sobre la propia actividad empresarial". 

Y éste no sería el único indicio de fraude detectado en la compañía. Al parecer, el sindicato consiguió fotografías en las que se aprecia cómo se cargan los paquetes de Amazon en turismos, un hecho que califican de "completamente irregular", porque un supuesto autónomo transportista debería estar equipado con un vehículo adaptado para transportar la mercancía. Además, "cuando ellos llegan al almacén no pueden decidir qué paquetes llevan y cuáles no. En definitiva, Amazon es quién ordena las horas de trabajo, los repartos, los precios o los trayectos", dijo Ranz. 

Para el coordinador de UGT y turespuestasindical.es, si empresas como Amazon -entre otras- siguen con este modelo es por que sale rentable. "Un mozo de almacén, por convenio, cobra un mínimo de 1.562 euros, alrededor del doble que estos repartidores, siendo que es la menor de las categorías en la que les podrían encuadrar. A esto hay que añadir el 33% de cotizaciones que se ahorra la empresa a la Seguridad Social". 

Esto afectaría, además de a los propios trabajadores y a la Tesorería, a los pequeños negocios ya que, "si en estos días, Amazon, con su campaña de Amazon Prime Day, es capaz de tirar los precios para ofrecer productos más baratos es porque utiliza un modelo laboral fraudulento en el que se ahorra gran cantidad de dinero rebajando las condiciones laborales de sus trabajadores. Esta forma de competir en el mercado supone un modelo económico muy peligroso", concluyeron desde el sindicato.

Un modelo "muy parecido al de Glovo y Deliveroo"

Según contaron varios expertos a este diario, el modelo que utiliza Amazon flex sería un modelo muy parecido al de Glovo o Deliveroo, en el que el trabajador descarga la aplicación, acepta una serie de términos y condiciones que establece Amazon y supera una serie de videos formativos que le explican cómo tiene que repartir.

Al superar estos trámites, el trabajador pasa a desempeñar su labor por bloques: cada dos horas de reparto son 28 euros. "El solo hecho de decidir lo que se paga por horas ya es un indicio de laboralidad importante, muy parecido al que se ha juzgado en anteriores sentencias a plataformas como Glovo, que determinan que los repartidores ni son autónomos, ni son independientes porque no pueden decidir sobre su trabajo", explicó Ruben Ranz, coordinar de UGT.

Y al igual que ocurrió con estas plataformas, según el abogado laboralista Luis San José Gras, del despacho AGM abogados,  es probable que Amazon recurra las actas de Inspección y liquidación mediante un recurso ante la Jurisdicción social. "Es más, si es necesario,  llegarán al Tribunal Supremo. Esto significa que durante un tiempo se paralizarán estas regularizaciones y no tendrán que hacer frente a las cotizaciones de los trabajadores".

De hecho,  la propia compañía remitió un comunicado hace escasos días en el que informaba de su "desacuerdo" ante la decisión de la Inspección y puntualizaba que sólo hay un pequeño porcentaje de autónomos que trabajan para Amazon y que lo hacen de forma "muy flexible". Por ello, aseguran desde la compañía que presentarán alegaciones. 

Indicios de laboralidad habituales para descubrir a un "falso autónomo"

Según explicó Luis San José, hay varios indicios de laboralidad que se han utilizado en sentencias como la última del Tribunal Supremo, y también en anteriores, para determinar cuándo se está utilizando la figura del autónomo de forma fraudulenta para encubrir una relación laboral.

Para localizarlo basta con fijarse en sus actuaciones: "se limitan a aportar el simple esfuerzo físico siendo propiedad de la empresa la maquinaria, útiles y herramientas y careciendo de la más mínima organización y capacidad económica", explicó el experto de AGM abogados.

Según detallaron diferentes expertos consultados por este diario habría, por norma general, cuatro claves para que la Justicia considere a un trabajador por cuenta propia como "falso autónomo":

  1. La organización del trabajo. Éste es uno de los aspectos fundamentales en las sentencias para defender que los repartidores son falsos autónomos. Y tiene que ver con el hecho de que los riders u otros mensajeros dependen al 100% de la aplicación de la empresa para realizar su trabajo..
  2. Dependencia. Los repartidores no tienen la autonomía que deberían tener como trabajadores autónomos. No puede gestionar, por ejemplo, la relación con los proveedores, el precio o la forma de recoger el producto. 
  3. El poder sancionador de la plataforma: Cuando un trabajador por cuenta propia se equivoca o hace algo mal, es él mismo quien decide cómo afrontar el error, cómo aprender de él y cómo evitar que vuelva ocurrir. Sin embargo, estos repartidores autónomos, cuando no cumplen con las indicaciones de la plataforma a la hora de entregar un paquete, o cuando un cliente o proveedor se queja son sancionados.
  4. Marca: los trabajadores autónomos tienen su marca personal. A raíz de su trabajo y labor se van labrando una reputación. Por el contrario, estos repartidores -y a pesar de que normalmente aparecen sus nombres en la aplicación- no hacen marca personal de su trabajo.

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