domingo. 09.08.2020

SUPONE UNA IMPORTANTE INVERSIÓN ECONÓMICA

Los expertos advierten que el teletrabajo puede salirle caro al autónomo

Los expertos advierten que el teletrabajo puede salirle caro al autónomo

Los expertos advierten que implantar la modalidad del teletrabajo en los negocios puede suponer una importante inversión económica para el autónomo. Aseguran que el trabajo desde casa debe ser siempre voluntario y consensuado entre ambas partes. 

Los expertos advierten que el teletrabajo puede salirle caro al autónomo

El trabajo desde casa o teletrabajo no era tan habitual en nuestro país antes del COVID-19 –apenas un 7% de los trabajadores hacían uso de esta modalidad-, como lo está siendo después de la pandemia. Durante los meses de confinamiento se convirtió en la clave para lograr cierta continuidad en el trabajo de muchos negocios.

Desde entonces, muchas voces apuntan a que el teletrabajo será en el futuro inmediato una fórmula laboral que se va a extender cada día más y el Gobierno ha decidido regularlo con el fin de que se proteja a los empleados. Sin embargo, los empresarios ya han advertido de que este modelo no puede suponer un aumento de gastos que obligue a mantener el alquiler y el mantenimiento de las oficinas físicas, asumiendo además el coste adicional de los puestos de trabajo en los domicilios de sus empleados.

El Ministerio de Trabajo y Economía Social anunció que prepara ya una norma para precisar las condiciones que deberán cumplir los negocios que tengan a empleados trabajando desde casa. Para su elaboración cuenta con la opinión de sindicatos y patronales, que han enviado sus propuestas y recomendaciones al respecto. Queda por ver el texto final y si éste se adecua a las necesidades de los autónomos y de sus empleados o sólo se atiende a las circunstancias de las grandes empresas.

La inversión puede no salir rentable

Durante el confinamiento, fueron los empleados los que se han encargado de transformar sus casas en oficinas. La situación les obligó a adaptarse como podían, con los recursos que disponían en sus hogares, para poder desarrollar su trabajo, dado que no podían acudir físicamente a las oficinas. Durante este tiempo, muchos dueños de negocios no tuvieron que asumir ningún tipo de coste añadido por el hecho de que sus empleados trabajasen confinados en sus casas.

Al igual que tampoco estaban regulados los requisitos de prevención de riesgos laborales, ni los materiales que los autónomos tenían que suministrar a sus empleados para el desarrollo de su actividad. “Hasta el momento, podía parecer muy fácil. El dueño de un negocio puede pensar que se ahorra una importante cantidad de dinero, como el coste de mantener un local habilitado para trabajar o las dietas de sus empleados”, explicó Eva Pous, abogada laboralista y experta en la modalidad.

Sin embargo, esta experta añadió que para hacer “frente a posibles abusos de esta modalidad se está redactando la ley para el teletrabajo. Es a partir de los requisitos y obligaciones que aparezcan en ella, cuando los autónomos con empleados deben plantearse la rentabilidad de instaurar el teletrabajo en sus negocios”, añadió Pous.

Según las estimaciones realizadas por EffiWork - una herramienta que permite medir los niveles de productividad de las personas y optimizar la gestión del tiempo- , los negocios pueden llegar a ahorrarse hasta 5.000 euros al año por cada uno de sus empleados en teletrabajo. La razón de este ahorro está en que la fuente de gasto principal para un autónomo es el alquiler de la oficina, “Con una parte de la plantilla en su propia casa, no se necesitan unas instalaciones tan grandes como las que arrendaban antes de la pandemia, consiguiendo ahorrar hasta un 30% del presupuesto destinado a esta partida”, explican desde EffiWork. 

No obstante, se trata de una estimación que está realizada previamente a la publicación de la legislación oficial del trabajo a distancia, sin tener en cuenta todos nuevos gastos que debería asumir un autónomo para asegurar que su trabajador pueda realizar perfectamente la actividad desde su casa.

Porque, a juicio de la jurista, "hay una serie de parámetros que los dueños de un negocio tendrán que asumir a la hora de valorar el teletrabajo" si la ley sale adelante. E incidió en que "si un empleado teletrabaja desde su domicilio, el autónomo deberá proporcionarle todos los materiales de los que disponía en la oficina para ello”, señaló la jurista. Se está hablando de equipos informáticos, teléfono o impresoras, pero también puede abarcar a la mesa de trabajo, la silla ergonómica para evitar riesgos de espalda, material de oficina, etcétera.   

Además, se está especulando que es posible que los negocios tengan también que hacerse cargo de parte de las facturas de electricidad de la vivienda de sus empleados, ya que con esta modalidad de trabajo se pueden ver incrementadas. “Puede ser que en el momento en el que el autónomo vea la medida en la que se aumentan sus costes, y tenga que hacer una inversión económica importante, se plantee si le sale más rentable habilitar una oficina”, concluyó Pous.

En este sentido, la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, aseguró en una entrevista de El Periódico de Catalunya, que "a las empresas no les puede salir gratis el teletrabajo". Según explicó en la entrevista, "vamos a hacer una lista que sí o sí tiene que acometer el empresario. Es probable que vaya con facturas, para partes proporcionales de suministros". 

Por otro lado, los expertos apuntan a la duplicidad de costes. Si no hay oficina o local físico, el autónomo podría asumir los costes de crear un puesto de trabajo individual para cada empleado en su vivienda. Pero si existe una oficina o un local, se podría dar el caso de que costearía dos puestos de trabajo con todos su materiales por cada empleado. 

Otro efecto que ya avisó este medio es que si el teletrabajo se generaliza, muchos negocios pueden prescindir de sus oficinas o locales lo que afectará al mercado de alquiler. De hecho ya se estima que pueden quedar muchos establecimientos vacíos y esto haría que el precio de los arrendamientos descendiera hasta un 15%. 

Debe ser siempre voluntario y consensuado

Decida o no el trabajador autónomo valorar la opción del teletrabajo en su negocio, no hay que olvidar que esta modalidad debe ser siempre voluntaria por ambas partes. “Es una herramienta que ayuda, pero en ningún caso es un derecho ni una obligación. Por eso hay que hablarlo en el marco del diálogo social y la negociación colectiva”, explicó  Antonio Garamendi, presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales  (CEOE). 

En este punto, la patronal y los abogados laboralistas consultados coinciden en que el trabajo a distancia debe ser siempre una práctica voluntaria y consensuada entre las dos partes implicadas: el autónomo y el trabajador. Ambos pueden llegar a un acuerdo y consensuar el teletrabajo, la empresa lo ofrece o el trabajador lo propone. “De ninguna manera el propietario de un negocio puede imponer esta modalidad entre sus trabajadores, ni los trabajadores acogerse a ésta porque le conviene”, comentó Pous. Siempre dependerá de las circunstancias del trabajo y los autónomos deberán tener muy presente las ventajas y los inconvenientes, entre ellos los costes. 

“A veces pensamos que el trabajador siempre busca teletrabajar, pero hay mucha gente a la que no le gusta desarrollar su actividad desde casa y prefiere acudir a su sitio de trabajo. El trabajo a distancia no es la panacea”, concluyó la abogada.

Los expertos advierten que el teletrabajo puede salirle caro al autónomo