domingo. 29.03.2020

Las pequeñas empresas destinan el grueso de sus inversiones a la transformación digital

Las pequeñas empresas destinan el grueso de sus inversiones a la transformación digital
Casi la mitad (48%) señala entre sus prioridades estratégicas la mejora de procesos, el desarrollo de nuevos productos y servicios (47%) y nuevas herramientas tecnológicas (31%). Mientras que la internacionalización se mantiene como uno de los grandes retos para la micro y pequeña empresa.
Las pequeñas empresas destinan el grueso de sus inversiones a la transformación digital

Los empresarios y directivos de la micro y pequeña empresa se mantienen cautos a la hora de valorar la situación económica que atraviesa España. Este segmento del tejido empresarial se mantiene, de hecho, algo más pesimista que la media en lo que respecta a la coyuntura actual: la mayoría (un 54%) califica como “regular” el momento de la economía y un 44% espera que mejore a lo largo de 2017.

Así lo expresan en el informe ‘Perspectivas de la Pequeña Empresa en España’, elaborado por KPMG Impulsa con la colaboración de la patronal CEOE. Este estudio, que recoge la opinión de 348 empresarios y directivos de empresas radicadas en España de hasta 50 trabajadores, concluye que el 42% de ellas destinará el grueso de sus inversiones de este año a herramientas tecnológicas y pone de manifiesto la apuesta que están llevando a cabo por la transformación digital y la adaptación de sus compañías a los nuevos hábitos de consumo.

Miguel Arias, socio responsable de KPMG Impulsa, explica que “los profundos cambios a los que estamos asistiendo exigen, por parte de las micro y pequeñas empresas, la incorporación de soluciones tecnológicas en su actividad empresarial. Estas soluciones les permiten adecuarse al cada vez más exigente proceso de transformación digital, respondiendo a los cambios en el mercado y a las demandas de sus clientes. La evolución futura de las pymes españolas estará fuertemente ligada a su capacidad de adaptación a ese proceso de transformación digital”.

Preguntados por las prioridades estratégicas para este ejercicio, casi la mitad (el 48%) señalan la mejora de procesos, seguido del desarrollo de nuevos productos y servicios (47%) y de la transformación digital (31%). Este proceso de cambio tiene ya efectos significativos en el desempeño de las pequeñas empresas españolas, desvela este estudio. Un 39% sitúa como principal efecto el cambio en la relación con el cliente, un 34% admite que ha ayudado a reducir costes y mejorar la eficiencia de la compañía y un 30% afirma que las nuevas herramientas tecnológicas han influido en los procesos de producción.

En el caso específico de las soluciones de cloud computing, su adquisición es aún bastante limitada ya que, según las cifras de 2015 ofrecidas por el Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la SI (ONTSI), tan solo el 15,4% de pymes y grandes empresas cuentan con ellas, disminuyendo esta cifra hasta el 5% en el caso de las microempresas.

La ciberseguridad es otro de los ámbitos en los que las compañías cuentan con un buen porcentaje de mejora. El 37% de las pymes y grandes empresas cuenta con política de seguridad TIC bien definidas, cifra que contrasta con el 10% de las microempresas según el análisis del ONTSI. Apenas un 5% de los empresarios y directivos de la pequeña empresa española encuestados consideran la ciberseguridad como una de sus principales amenazas para el negocio.

El informe Perspectivas de la Pequeña Empresa en España aborda además otras cuestiones relacionadas con la mejora de la competitividad de este tipo de compañías. Así, por ejemplo, en el capítulo referido a la internacionalización, aunque esta se perfila como una de sus principales estrategias de crecimiento, continúa siendo uno de los grandes retos de micro y pequeñas empresas españolas.

Según los datos recogidos por el ICEX para 2016, la base de empresas exportadoras española está muy concentrada en un pequeño número de empresas (105) que exportan más de un 40% de las ventas totales. Aquellas compañías que exportan menos de 50.000 euros al año únicamente representan el 0,2%.

Las pequeñas empresas destinan el grueso de sus inversiones a la transformación digital