miércoles. 21.10.2020

LA INCERTIDUMBRE SOBRE EL EMPLEO RETRAE EL CONSUMO

Las ventas del pequeño comercio electrónico también caen por la epidemia

Las ventas del pequeño comercio electrónico también caen por la epidemia

El consumidor no está en el mejor momento para gastar y hacer compras debido a las incertidumbres respecto al empleo y a la economía. Por ello, muchos e-commerce han visto caer la demanda durante los últimos días. Además, no hay ningún protocolo de actuación sobre cómo deben realizar las entregas.

Las ventas del pequeño comercio electrónico también caen por la epidemia

Las plataformas de comercio electrónico ya registran una caída en su actividad debido a la falta de pedidos y a la desinformación por parte de sobre cómo ejecutar las entregas. Pero también por la decisión de algunas compañías de suspender este servicio en el marco de la crisis sanitaria provocada por el coronavirus.

La experta en e-commerce y fundadora del Columpio digital, explicó que el problema no reside en las entregas sino en el público. “Todo depende de cuanto dure el confinamiento. Las primeras semanas habrá una bajada de ventas, ya que la gente está preocupada, pero al mes la gente volverá a comprar porque se siguen teniendo necesidades las cuales hay que cubrir”, apuntó. A lo que añade que los e-commerce tienen que reforzar sus entregas para responder a las demandas de los clientes. “Estamos en un momento de incertidumbre total: como todo se vuelque en la venta online se podría llegar a saturar”, explica.  

Así viven la situación los pequeños comercios online

Durante estas fechas, los comercios digitales suelen tener un alto pico de ventas. Y es que el próximo 19 de marzo es el día del padre. Sin embargo, mientras los envíos de alimentación se ven desbordados, las ventas de los comercios digitales del resto de sectores han notado una fuerte bajada en la demanda. Desde la startup Sheedo, negocio de papel plantable, cuentan que siguen activos e hicieron una pequeña campaña de recomendación para el día del padre, dando como opciones de regalo sus tarjetas. “Tenemos algún que otro pedido de tarjetas de la tienda online, pero más bien poco”, confiesan.

El envío de flores también sufre esta situación. Desde la floristería María Aliga, aseguran que nadie le ha hecho un encargo. Además, ha preguntado a la gestoría sobré cómo debería actuar si le llegase una llamada pidiendo un envío, pero nadie le da unas pautas sobré qué debería hacer. “Estamos totalmente desinformadas y sin un protocolo de actuación”, cuenta.

La moda online sufre igual que el resto de los sectores. Desde Sepiia, las camisas que no se arrugan ni se manchan, también han notado la bajada. En palabras de su fundador, Federico Sainz de Robles, “las ventas han caído completamente en picado desde el miércoles”. De hecho, están haciendo previsiones de que el comercio va a tardar unos cuantos meses en recuperarse. “Seguimos activos, y nuestra empresa de mensajería va a seguir con todas las precauciones entregando paquetes. La campaña del día del padre vamos a hacerla de forma digital y orgánica, aunque creemos que no habrá mucha venta ya que está todo el comercio paralizado”, apunta el emprendedor.

La Redoute - negocio de moda y decoración - es otro ejemplo de e-commerce que ha visto sus ventas afectadas. “Estos primeros días, hemos notado una bajada de actividad, lo que es normal. Todos nosotros nos tenemos que adaptar a esta nueva situación y entendemos que nuestros productos no forman parte de las prioridades de nuestros clientes en este momento”, afirman en la empresa. En cuanto a las entregas, están trabajando todos los niveles: “estamos en contacto con nuestros partners para asegurar que tengan medidas de protección para sus trabajadores. Seguimos entregando los pedidos a domicilio tanto para productos de moda como de decoración. Por razones de seguridad, para que nuestros clientes no tengan que desplazarse, hemos cerrado las opciones de entrega en pickup point – punto de recogida”.

El alquiler de ropa tampoco ha pasado desapercibido ante la incertidumbre de la sociedad. Por ejemplo, La Más Mona, ha sufrido numerosas cancelaciones desde la semana pasada, repercutiendo notablemente en el negocio. Sin embargo, tal y como afirma Polo Villaamil, fundador de la startup, esperan que una vez se estabilice esta situación excepcional y la demanda de sus servicios vuelva a funcionar con normalidad. “Cualquier imprevisto de este tipo incide profundamente sobre nuestra facturación”. En cuanto al protocolo de actuación para realizar las entregas, su departamento de logística lleva a cabo la limpieza de todas las prendas tanto a la llegada como a la salida de nuestras instalaciones. “Todo el equipo utiliza guantes y máscaras. Además, nuestro partner de mensajería tiene activado un protocolo de entregas sin contacto físico”, concluye. 

En cuanto a la forma de actuar ante esta situación, desde el Columpio Digital, afirman que hay que seguir cuidando la comunidad del e-commerce a través de las redes sociales: estar presente, ayudar… para no desconectar del público. Eso sí, recalca que no se debe hacer venta agresiva porque el usuario final está pasando por una situación complicada.

Correos deja de repartir paquetes de comercio online

A pesar de la incertidumbre económica, las grandes plataformas siguen recibiendo pedidos. Y es que, hay ciertos artículos básicos, como puede ser una plancha o una cafetera, que los usuarios necesitan comprar y acuden a las grandes comercios digitales. Ante esta situación, Correos se ha visto desbordada, aumentado así la paquetería un 12,5% más de lo previsto, y los almacenes y centros logísticos están saturados. 

Por ello, la compañía de mensajería ha restringido drásticamente la entrega de paquetes provenientes del comercio online en un momento en el que la demanda debería subir por el cierre de las tiendas físicas y el aislamiento. De esta forma, los negocios que trabajan con Correos para hacer llegar sus paquetes también se verán afectados. Y es que ha suspendidos todos los envíos que no se incluyen dentro del servicio postal público, lo cual implica que, mientras dure todo el estado de alarma, sólo repartirán cartas y tarjetas postales de hasta 2 kg; y paquetes de hasta 20 kg de peso dentro del llamado Paquete Azul. También realizarán giros postales.

La compañía ha anunciado también que limitará el horario de las oficinas, pasando a ser de 9:30 a 12:30 de lunes a viernes. En definitiva, actualmente Correos desempeña un servicio público, pero han afirmado que sólo mantendrán el servicio postal universal, en el cual quedan excluidas las tiendas online.

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