sábado. 07.12.2019

SÓLO PODRÍA APLICARSE A UN TERCIO DEL RETA

Lo que no dice la OCDE cuando pide a los autónomos que coticen según su ingresos

Lo que no dice la OCDE cuando pide a los autónomos que coticen según su ingresos
La OCDE recomienda que los autónomos españoles coticen según sus ingresos reales. Pero obvia muchos temas y las dificultades de poner en marcha este modelo, según algunos expertos. El mayor escollo es que sólo es aplicable a un millón de autónomos. 
Lo que no dice la OCDE cuando pide a los autónomos que coticen según su ingresos

A mediados de la semana pasada, la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) responsabilizaba a los trabajadores autónomos de los problemas de sostenibilidad de la Seguridad Social. En el capítulo que dedica a España en su informe llamado ‘Las pensiones de un vistazo’ -y que publica cada dos años el organismo que preside Ángel Gurría-, se afirma que la voluntariedad de cotización de la que disfrutan los autónomos en el RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos) permite al colectivo “contribuir menos que los trabajadores asalariados”. Y propone, para solucionarlo, que se implante un sistema de cotización por ingresos reales. 

Según los expertos consultados por este medio (Rafael Domenech, Miguel Ángel Bernal, Álvaro Granado, Álvaro Lodares y la Federación de Autónomos -ATA-), las afirmaciones del organismo, que integra a más de una treintena de países, no profundizan en la realidad del sistema, dejando lagunas importantes sin analizar. Todos ellos coinciden en "la complejidad" de implantar el sistema que se sugiere el informe y que, además, introduce datos que no son del todo exactos.

En apariencia y sobre el papel, cotizar por los ingresos reales podría ser una buena fórmula para que, aquellos autónomos con bajos ingresos o por debajo del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), cotizaran menos que ahora. Y para que los que en este momento tienen unos ingresos altos, adecuen a ellos su cuota. Pero la verdad es que parece que la OCDE, se limita a lanzar la idea sin analizar en profundidad las particularidades del colectivo de trabajadores por cuenta propia, ni los porqués de la situación actual del RETA.

El autónomo pagaría una cuota por lo que ingresó el año anterior

La primera y más importante dificultad, que viene señalándola desde hace años y en distintos foros - incluido el Congreso de los Diputados- el presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, es que y, normalmente, con un decalaje de 18 meses. Es decir, que se aplicaría una cuota al autónomo atendiendo a lo que ingresó en el pasado cuando, como todo el mundo sabe, los autónomos no siempre ingresan lo mismo, ni mes a mes, ni año a año. Pueden facturar más o mucho menos. Esto significaría, que la Seguridad Social les fijaría una cuota sobre unos ingresos pasados, cuando y en que el momento actual podrían ser mucho menores, explicó Lorenzo Amor.

Por ejemplo, un arquitecto puede recibir el encargo de un proyecto por un periodo de seis meses, lo cual no significa que esto se vaya a repetir al año siguiente. O un periodista freelance, no sólo desconoce cuántas colaboraciones va a realizar cada año, sino que sus importes pueden variar en función de las tarifas del medio. O un mecánico, que desconoce cuántos coches va a reparar cada año, y un transportista cuántos portes podrá contratar, o un abogado cuántos casos podrá llevar en el presente ejercicio. ¿Qué cuota han de pagar cada año, si no saben cómo les va a ir?

Sólo se podría aplicar a un millón de autónomos

El segundo fallo que señala el presidente de ATA es que el modelo de cotizaciones por ingresos reales sólo se podría aplicar a aproximadamente un millón de autónomos de los 3,2 millones que están afiliados al RETA. "En este momento, a los autónomos societarios, más de un millón, les es complicado saber cuáles son sus ingresos, ya que son los de la sociedad y el 40% da pérdidas. Luego también están los 400.000 trabajadores por cuenta propia que tributan por módulos; más de 300.000 autónomos familiares; otros 200.000 que están en pluriactividad, y que cotizan también por el Régimen General; y, los 300.000 emprendedores que cada año se dan de alta y que aún no han ingresado nada. En total, suman 2,2 millones para los cuales es complicado conocer cuáles son sus ingresos reales", explicó el presidente de ATA.

Pero la OCDE insiste en su informe que la posibilidad de que los autónomos puedan elegir libremente su base de cotización  teóricamente es la causa que les lleva a cotizar “sin relación alguna con los ingresos reales” y afirma que el 70% de los afiliados al RETA “sólo pagan cotizaciones mínimas”, por debajo de los ingresos que realmente perciben por desarrollar su actividad. En su opinión ésto es una práctica habitual y extendida entre los más de 3,2 millones de personas que integran el colectivo: “la subestimación de los ingresos parece ser generalizada”. 

Hay que empezar diciendo que la afirmación de que el 70% de los autónomos cotizan por la base mínima de 944,40 euros al mes no se corresponde con los datos de Seguridad Social. Según el informe sobre 'Trabajadores autónomos persona física' elaborado por el Ministerio de Trabajo a cierre del tercer trimestre de 2019, el porcentaje era del 64,8%, casi seis puntos inferior. Incluso, suponiendo que, para elaborar el informe se hubiese tomado como referencia el cierre de 2018, tampoco cuadrarían la cifras, ya que por aquel entonces el dato era del 65,6%.

Suprimir la voluntariedad tiene riesgos para el sistema

El riesgo de suprimir la voluntariedad, de la que gozan los autónomos a la hora de pagar sus cuotas, tiene el riesgo de fomentar la economía sumergida que, recordemos, en España ronda el 22% del PIB (Producto Interior Bruto) frente al 8% - 10% de países como Alemania o Francia. “Muchos sectores se sumarían al  '¿Con IVA o sin IVA?', para evitar un incremento de ingresos y, por tanto, una subida de la base de cotización”, explicó Miguel Ángel Bernal, economista y profesor del IEB (Instituto de Estudios Bursátiles). Los expertos apuntan a la posibilidad de que las declaraciones de los autónomos a Hacienda sufrieran un descenso para evitar una subida de las cotizaciones. Y muchos ingresos se podrían intentar cobrar en "negro".

Desde ATA, su secretario general, José Luis Perea, también apuntó en esta misma dirección, “perder la voluntariedad traería consigo una caída generalizada de los rendimientos netos. Y no se puede olvidar que, uno de cada tres autónomos cotizaría por debajo de lo que lo hace ahora”.

No obstante, a este respecto, Rafael Domenech, responsable de Análisis Económicos de BBVA Research, puntualizó que “si se hace bien, no debería producirse ningún efecto contrario, ni tampoco un aumento de la economía sumergida. La Agencia Tributaria y la Seguridad Social pueden cruzar datos para que se declaren los ingresos correctamente”. Por tanto, lo primero sería evaluar y perfeccionar los sistemas informáticos con los que trabaja la administración.

La confusión de la OCDE entre ingresos reales y rendimientos netos

Otro de los problemas, que suscita la cotización por ingresos reales, es la confusión que existe entre lo que son ingresos reales y lo que son rendimientos netos del trabajador por cuenta propia. Problema que parece afectar también al reciente informe de la OCDE. Tal y como reconoció el presidente del Gobierno en funciones Pedro Sánchez en una entrevista concedida a Autónomos y Emprendedores, implantar el sistema de cotización por ingresos reales “es muy complejo”. Entre otras cuestiones, porque lo que ingresa en términos brutos un autónomo no se corresponde con su rendimiento neto. “La OCDE habla de ingresos reales, no de beneficios. Y ambos conceptos distan mucho entre sí”, señaló Bernal.

La actividad de cualquier autónomo genera unos ingresos que incluyen una parte -el IVA- que, a su vez, tendrá que devolver a Hacienda. Pongamos que un autónomo vende un producto o servicio por 100 euros. A esta cantidad habrá que sumarle un 21% de IVA, por tanto, el ingreso será de 121 euros. Es decir, 21 euros por encima de lo que realmente ingresa.

A lo anterior, hay que descontar los gastos inherentes al desarrollo de la actividad. Pensemos en un transportista, éste puede facturar 6.000 euros al mes pero, a esta cantidad hay que descontarle el 40% del coste del carburante; los gastos de manutención -cuya desgravación está limitada a 26,67 euros diarios y a que el pago se realice con un medio electrónico-; la amortización del vehículo; y las posibles reparaciones del vehículo. En definitiva, el rendimiento neto real se reduciría a 1.500 euros.

“Es habitual que se confundan los ingresos netos, con los reales. Si se llegase a emplear esta fórmula, se estaría obligando a sobre-cotizar a cientos de miles de autónomos”, explicó José Luis Perea, secretario general de ATA. Así, “hablar de cotizar por ingresos reales en lugar de rendimientos netos, es no conocer como facturan y funcionan los autónomos”, aseguró Perea.

Precisamente esto es lo que les sucede a muchos autónomos cuyos ingresos -que no rendimientos netos- están por debajo o levemente por encima del Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Así, con unos ingresos de aproximadamente 1.000 euros mensuales deben abonar a la Seguridad Social una cuota de 283,3 euros. Si a ello le sumamos, los gastos de la actividad (aunque sólo sea carburante, internet, el móvil, la amortización de un ordenador, etc),a penas le quedan para vivir unos rendimientos netos de 400 o 500 euros al mes.  

Agravio comparativo para los autónomos que más ganan

El modelo, que propone implantar la OCDE, resultaría también perjudicial para los autónomos con mayores rendimientos e incluso podría llegar a producirse un “agravio comparativo con los cotizantes del Régimen General”, destacó Álvaro Granado, responsable del Área de pensiones de la consultora KPMG. La razón está en los topes, tanto de las bases máximas de cotización como de las propias pensiones: “supondría una diferencia importante con respecto al Régimen General, donde -tras la subida del 7% de principios de año- la base máxima de cotización esta limitada en 4.070,10 euros”.

Del lado de las pensiones, la mayor nómina que puede percibir un pensionista este 2019 es de 2.659 euros mensuales. Por tanto, si el sistema que defiende la OCDE no lleva aparejado, por un lado, el establecimiento de un techo en las cotizaciones para el 23% de los autónomos que facturan más de 30.000 euros al año; o del 8% que lo hace por encima de los 60.000 euros anuales; y, por otro, la eliminación del tope de de la pensión máxima, “todas las cotizaciones que se realicen tanto por encima de dicha base máxima de cotización, como por encima de la pensión máxima, no incrementarían la retribución de los autónomos”, explicó Granado.

Seguros privados y transparencia

Para el consultor de KPMG, de llevarse adelante el sistema de cotización por ingresos reales, también “se estaría causando un perjuicio a quienes estén complementando su cotización con sistemas de ahorro privado, o tengan garantizada su jubilación por otra vía”. A este propósito, el secretario general de ATA, José Luis Perea, destacó que "más del 41% de los trabajadores por cuenta propia tienen suscrito un plan de pensiones con alguna entidad bancaria o aseguradora”.

Esto último, tendría mucho que ver con las “incertidumbres creadas por políticos, organismos e instituciones. Crean alarmas y envían mensajes negativos que empujan a los autónomos a optar por un seguro privado. antes que por mejorar su base de cotización” señaló.

Rafael Domenech, de BBVA Research, completó la valoración de Perea afirmando que “lo importante es que el sistema sea contributivo y transparente para que, al igual que el resto de cotizantes, los autónomos vean año a año que su futura pensión está claramente determinada por sus cotizaciones acumuladas. De manera que la cotización se perciba como un salario diferido, y no como un impuesto".

Al menos 1,4 millones de autónomos perjudicados

En términos generales, entre los expertos la idea de cotizar por los ingresos reales no está siendo muy bien valorada. El economista y escritor Álvaro Lodares cifró, “al menos”, en 1,4 millones los autónomos que se verían perjudicados. Es decir, casi la mitad del colectivo. Para Lodares, “la sugerencia de la OCDE supondría un nuevo golpe para los trabajadores por cuenta propia. No se ha tenido en cuenta que, al menos, el 43% de ellos escoge voluntariamente cotizar por debajo de sus ingresos reales”.

Para Lodares, esta inciativa supondría, además, “enfrentar al colectivo de autónomos. No tiene sentido prometer una rebaja de la cotización al 45% de autónomos con ingresos inferiores al SMI, a cambio de obligar a otro 43% a cotizar muy por encima de lo que lo están haciendo”.

Lorenzo Amor ha explicado, en multitud de ocasiones, que se obligaría a cotizar más a un millón de trabajadores autónomos para cubrir las prestaciones de otros dos millones, que seguirían cotizando lo mismo o menos.

Granado, por su parte, consideró que, dado que el sistema de Seguridad Social en España es de reparto y está basado en la solidaridad intergeneracional, la cotización por ingresos “cumpliría más bien con los fines recaudatorios necesarios para pagar a otros pensionistas”. No obstante, puntualizó que, para poder diagnosticar esta medida habrá que esperar a conocer el detalle de todos y cada uno de los aspectos que se han apuntado (topes, elevación de pensión máxima, entre otros).

El RETA no es el culpable del déficit de la Seguridad Social

Si comparamos el porcentaje de pensión que cobran de media los autónomos con respecto a los asalariados en España, éste es del 76,02%, muy por encima de países como Alemania o Francia, donde es del 51%, 25% y 66,21%, respectivamente.

“El informe demuestra el total desconocimiento de la OCDE sobre el colectivo de autónomos”, afirmó José Luis Perea. Y continuó, “es injusto que se atribuya al RETA el problema de sostenibilidad del sistema de pensiones en España. Hay otros factores mucho más problemáticos que éste”.   

Entre los más importantes, está el del envejecimiento de la población. Cada vez hay más pensionistas, la esperanza de vida es mayor y nacen menos niños. A ello, se añade que los nuevos afiliados cotizan mucho menos al sistema porque los salarios son inferiores a los de antes de la crisis económica. Sin embargo, la tasa de sustitución es cada vez más alta y las pensiones de la generación de los baby boomers son bastante mayores que las de las generaciones anteriores.

Miguel Ángel Bernal, añadió “las pre-jubilaciones” como otro de los agujeros negros del sistema, en términos de recaudación por cotizaciones sociales. Y puntualizó que “no se puede culpar a los autónomos, ni hablar de forma genérica. Las afirmaciones del informe de la OCDE demuestran su desconocimiento absoluto del sistema”.

Por otra parte, cabe recordar que, en 2008 -durante el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero- se incorporó el SETA (Sistema Especial de Trabajadores Agrarios) al Régimen de Autónomos. Hasta ese momento, el RETA estaba en superávit. De hecho, había 2,5 cotizantes autónomos por cada pensionista.

Rafael Domenech insiste en que “es importante que los cotizantes reciban información anual sobre lo que llevan cotizado en su carrera laboral, y sobre la proyección de sus pensiones, de seguir cotizando hasta el momento de la jubilación, como lo hacen actualmente”.

Mejorar la comunicación y la información acerca de las prestaciones a las que tienen derecho por el pago de sus cotizaciones a la Seguridad Social es algo que también defienden desde ATA. Porque saber el nivel de protección en caso de enfermedad, de accidente, de viudedad o de cese de actividad -más allá de la futura jubilación- animaría a mejorar, en la medida de lo posible, su contribución al sistema.A mayor cuota mayor prestación.

“Lo importante es que el sistema sea contributivo y transparente para que, al igual que el resto de cotizantes, los autónomos vean año a año que su futura pensión está claramente determinada por sus cotizaciones acumuladas, de manera que la cotización se perciba como un salario diferido y no como un impuesto”, concluyó Domenech

La propuesta de reforma de ATA y UPTA

Las dos asociaciones que representan al 87% del colectivo de autónomos, ATA y UPTA (Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos) son conscientes de la necesidad de reformar el sistema. A este respecto han hecho una serie de propuestas:  

  •  Los autónomos con ingresos netos inferiores al Salario Mínimo Interprofesional (SMI) abonarían una cuota a la Seguridad Social de 50 euros mensuales durante un periodo máximo de dos años, con posibilidad de acogerse a dos prórrogas sucesivas. Cada año, deberán acreditar (con su declaración fiscal) que sus ingresos se encuentran dentro de límite establecido.
  •  Los autónomos con rendimientos netos superiores al SMI e inferiores a 30.000 euros anuales, mantendrían su cotización actual y podrán elegir de forma voluntaria entre la base mínima y la máxima en vigor cada año. Todo ello con las excepciones, bonificaciones o reducciones actualmente existentes.
  • Autónomos societarios. A este respecto, desde ATA se propuso en varias ocasiones - tanto al Ministerio de Hacienda como a la Subcomisión para la Reforma del RETA y el Pacto de Toledo- que los socios de una empresa o quienes ejerzan las funciones de dirección y gerencia, el importe de las cuotas de cotización debería pagarlas la propia empresa y ésta podría deducirlas en el Impuesto de Sociedades. “Esta medida animaría a muchos autónomos societarios a optar por bases de cotización superiores”, afirmó Perea.
  •  ATA también propone eliminar el actual tope de cotización para los mayores de 47 años porque, a esas edades, es cuando muchos negocios han logrado su estabilidad y el autónomo podría cotizar más.
  • También destopar las bases máximas y permitir cobrar más pensión si se eleva la cotización con el fin de que sea rentable subir a bases más altas.
  • Otra medida que propone ATA es permitir que los autónomos cada año y en el mes de febrero puedan aportar a la Seguridad Social puntas de tesorería lo que les permitiría elevar sus bases de cotización si necesidad de subir su cuota mensual.   

De cualquier manera, tanto ATA como UPTA están dispuestos a analizar un cambio de modelo, pero teniendo en cuenta todas estas particularidades que parece no tener en cuenta el informe de la OCDE.

Lo que no dice la OCDE cuando pide a los autónomos que coticen según su ingresos