En 151 municipios con más de 50.000 habitantes

Los pequeños transportistas no saben cómo actuar en las Zonas de Bajas Emisiones recién aprobadas

La entrada en vigor de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) en los municipios de más de 50.000 habitantes están generando incertidumbre y dificultades en los autónomos y pequeñas empresas del sector del transporte.

Los autónomos acusan las consecuencias de la entrada en vigor de las Zonas de Bajas Emisiones en 2023.
Los autónomos acusan las consecuencias de la entrada en vigor de las Zonas de Bajas Emisiones en 2023.
Los pequeños transportistas no saben cómo actuar en las Zonas de Bajas Emisiones recién aprobadas

El pasado 1 de enero fue la fecha tope para que todos los municipios de España con más de 50.000 habitantes pusieran en marcha una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en sus territorios. Se trata de una cuestión que está influyendo en una importante medida sobre los autónomos y pequeñas empresas del sector del transporte, que acusan “la incertidumbre” que este asunto genera en su actividad.

En total, 151 municipios de España -incluyendo Ceuta y Melilla- están obligados, desde el comienzo del 2023, a contar con una Zona de Bajas Emisiones. Según la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), más de la mitad de la población española estaría afectada, de una u otra forma, por estas áreas de restricción. Entre todos, los autónomos del transporte y las pequeñas empresas serán los que más notarán las medidas.

Además de los 151 municipios de más de 50.000 habitantes que deberán implementar una ZBE en su territorio, la normativa estatal que regula esta cuestión también hace extensiva la obligación para los municipios con una población superior a los 20.000 habitantes cuando, en determinados momentos del año, tengan altos índices de contaminación del aire. Por tanto, el número de autónomos y pequeños negocios del transporte afectados podría ser aún mayor en algunos momentos.

Los autónomos del transporte avisan de las dificultades que las ZBE supondrán para el sector

“Dado que el transporte tiene la necesidad de pasar de un municipio a otro, necesitamos una uniformidad de criterios. Sino, te puedes encontrar que con un vehículo puedes hacer un reparto en la ZBE de un municipio y no en otra de una ciudad limítrofe”, explicó a este diario José María Quijano, secretario general de la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM).

Así, desde la asociación profesional recordaron que llevan tiempo reclamando que “las regulaciones que se hagan sobre los vehículos tengan un carácter armonizado, con las pequeñas peculiaridades que pueda tener cada ciudad en las calles concretas de aplicación”, algo que está generando una situación confusa desde la entrada en vigor de la medida. “Las noticias que tenemos es que muchos municipios todavía no han desarrollado sus ZBE, por lo que tenemos mucha incertidumbre sobre por dónde van a ir los tiros”, valoró José María Quijano.

En el apartado económico, la situación no es más favorable para los profesionales del transporte. “Por diferentes circunstancias, el sector ha tenido que hacer un gran esfuerzo en los últimos tiempos, y realizar una inversión en renovar las flotas se hace difícil en muchos casos. Sobre todo, entre los autónomos y pequeños negocios que, dependiendo del tipo de vehículo que tengan, se van a encontrar con esta problemática”, avanzó el secretario general de CETM.

Todo, en un entorno donde el acceso a las ayudas para renovar las flotas no es el idóneo para los trabajadores por cuenta propia más modestos. “Por ejemplo, hace poco ha salido una línea que solo incluye a las empresas que vayan a comprar un número elevado de vehículos. Esto perjudica a muchísimos autónomos, a los que se deja fuera”, destacó José María Quijano.

Por último, desde CETM recalcaron la necesidad de que la implantación de las ZBE y de las medidas que se aprueben en paralelo tengan en cuenta la viabilidad económica y social de los autónomos del transporte. “De ellas depende que la población esté suministrada de todo tipo de productos que se reparten en las ciudades gracias a estos autónomos”, concluyó a este diario el secretario general de la asociación.

¿Qué condiciones deben cumplir los autónomos para poder trabajar dentro de las ZBE?

Para poder circular en una de las 151 Zonas de Bajas Emisiones que entraron en vigor el pasado 1 de enero en España, es necesario que el vehículo cuente con un distintivo ambiental de la Dirección General de Tráfico (DGT). Además, cada municipio podrá implementar condiciones espaciales según la etiqueta de cada vehículo. Estos distintivos, que pueden consultarse en la propia web de la DGT, son los siguientes:

  • Etiqueta de cero emisiones: con un distintivo azul, identifica a los vehículos eléctricos e híbridos enchufables, los más eficientes en términos de contaminación.
  • Etiqueta Eco para vehículos de gas o híbridos no enchufables.
  • Etiqueta C: este distintivo de color verde sirve para identificar a los vehículos de gasolina matriculados después del 1 de enero de 2006, así como a los de diésel dados de alta después del 1 de enero de 2015.
  • Etiqueta B, de color amarillo, para los vehículos de gasolina matriculados a partir de 2001 y para los de diésel matriculados a partir del 1 enero de 2006.
  • Vehículos sin etiqueta: el resto de vehículos, considerados muy contaminantes, no cuentan con distintivo ambiental de la DGT. Por tanto, en ningún caso podrán circular dentro de las Zonas de Bajas Emisiones que entraron en vigor el 1 de enero.

El nuevo sistema de ZBE lleva tiempo probándose en Madrid o Barcelona, las ciudades más grandes de España. Ambos casos podrían aportar una buena imagen sobre cómo se desarrollará la nueva normativa en el resto, y de la que los autónomos del transporte y pequeños negocios pueden aprender.

En el caso de la capital, las negociaciones de los profesionales del sector han permitido que los vehículos del transporte con etiqueta ambiental de tipo B puedan seguir circulando por la ZBE de la ciudad, al menos, hasta finales de 2023. Sin embargo, esta situación podría no ser así en el resto de Zonas de Bajas Emisiones de las ciudades colindantes, lo que generaría el primer problema que identifican los autónomos y pequeños negocios del transporte: la uniformidad de criterios.

Los pequeños transportistas no saben cómo actuar en las Zonas de Bajas Emisiones recién aprobadas