domingo. 20.10.2019

PASOS PARA OBTENER UNA

Ayudas para que los autónomos puedan crear patentes dentro y fuera de España

Ayudas para que los autónomos puedan crear patentes dentro y fuera de España

Una de las formas que tiene un emprendedor para proteger su modelo de negocio es patentándolo. Un trámite que le permitirá explotar en exclusiva su innovación, en un territorio y por un tiempo terminado. Para facilitar el coste que conlleva, la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) ofrece una serie de ayudas  para que el autónomo pueda acceder a una patente, tanto fuera como dentro de España.

Ayudas para que los autónomos puedan crear patentes dentro y fuera de España

Para que nadie más pueda explotar tu idea de negocio es necesario adquirir una patente. Para conseguirla hay que pasar por un proceso que puede tardar años hasta completarse y que está sujeto a una serie de costes, que rondan los 1.300 euros a nivel nacional y los 30.000 euros a nivel internacional.

Para facilitar el registro de patentes a los negocios más pequeños, la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) puso en marcha una serie de ayudas que tienen como fin facilitar la obtención y el pago de una patente, tanto nacional como internacional. "El límite de las ayudas es de un máximo de 200.000 euros (100.000 euros si se trata de empresas que operan en el sector del transporte por carretera) durante un período de tres ejercicios fiscales para una misma empresa", según establece la Orden que recoge la línea de ayudas. .  

Pero antes de solicitar esta línea de ayudas, lo primero que tienen que saber, es que no todas las ideas y negocios pueden ser patentados, porque “las patentes protegen innovaciones” explicó Carmen Toledo, jefe de la unidad e información tecnológica de la OEPM. “Hay que tener muy en cuenta, a la hora de solicitar una, que ésta solo se va a conceder cuando lo que se solicite para proteger cumpla una serie de requisitos”.

Aunque los 'requisitos de patentabilidad' son varios, Toledo destaca tres principales: que sea nuevo; que tenga actividad inventiva, es decir que la persona lo haya creado; y que se pueda aplicar en la industria. Para Toledo el más importante es el primero “si éste no se cumple, el resto de criterios tampoco”.

'Nuevo', para la OEPM, significa que lo que quiere proteger el emprendedor no puede haber sido divulgado por ningún procedimiento y en ningún país antes de iniciar el proceso de solicitud. “No te vamos a conceder una patente, si lo que quieres patentar ya lo has publicado en internet, porque destruye la novedad” afirmó.  Por ello recomendó a los autónomos y emprendedores, antes de iniciar el proceso de solicitud, que se asegurasen de que el objeto sea patentable. Y pone el ejemplo de un software: “En Europa un software no se puede patentar, entiendo éste como el código fuente puro y duro. Ahora bien, si es un software que consigue mover un brazo mecánico en una cadena producción, para apretar un tornillo, entonces sí es patentable”.  

Según esta especialista, se suelen patentar principalmente productos alimentaros, farmacéuticos, mecánicos, tecnológicos… Pero también procedimientos químicos, alimentarios, para crear insecticidas, etc.

Que a un emprendedor se le de una patente significa que “se le concede el monopolio para explotar algo. De tal manera, que una vez que el solicitante obtiene la titularidad, puede impedir que terceros no autorizados exploten y utilicen el objeto del monopolio” definió Toledo.

Sin embargo, las patentes tienen dos particulares y es que tienen efectos territoriales y temporales. “Efectos territoriales quiere decir que solo tienen validez en el país en el que se ha solicitado, pero no en otro. Es decir, si tú tienes una patente protegida en España, en Francia te la pueden copiar y vender” señaló Toledo. En cuando a los temporales, dijo Toledo, “la concesión de los monopolios se acaba, normalmente en el caso de las patentes, a los 20 años”.  

En este sentido, Carmen Toledo apuntó, que el coste para obtener una patente en España puede alcanzar los 1.300 euros. Y luego están las anualidades que varían en función del proyecto entre los 30 y 600 euros. A nivel internacional las tasas ascienden y se distinguen tres vías para conseguirlas:

- Si el emprendedor quiere extender la patente en un país internacional, tendrá que dirigirse al Estado que le interese y solicitar la patente.

- Si el emprendedor quiere extender la patente en varios países de Europa podrá pedir una ‘solicitud de patente europea’, “que resulta más barata, sencilla y es menos costosa. Ésta permite con una única solicitud -en inglés, francés o alemán- dirigida ante la Oficina Europa de Patentes obtener protección hasta en un máximo de 38 países, dado que también hay otros Estados a parte de los que conforman la Unión Europa, que forman parte del convenio” dijo Toledo.

Una vez que el organismo europeo concede esa patente, el solicitante tiene que decidir en cuál de esos 38 países quiere tener la protección y a partir de ese momento comenzará a pagar las tasas de cada país. “El coste de la patente europea para unos ocho países ronda entre los 25.000 o 30.000 euros. Y es que el proceso en tasas son unos 5.000 euros, 10.000 en honorarios a gente y unos 3.000 en traducciones. Esto sólo sería la primera fase hasta obtener la patente, luego habría que pagar las anualidades de cada países”.

- Si el emprendedor quiere extender la patente en países internacionales fuera de Europa, como Asia o América, puede realizar una PCT (el Tratado de Cooperación de Patentes, por sus siglas en inglés). Para ello, deberá dirigirse a una de las 24 oficinas de patentes que hay en el mundo -entre las que se incluye España- para solicitarlo.

La tramitación se puede llevar a cabo en cualquier idioma -en la ‘patente europea solo están permitidos ciertos idiomas- y la oficina se encarga de trasladar la solicitud a países correspondientes: EEUU, Japón, Corea, etc.  El coste, por ejemplo, para una patente PCT de 10 años para EEUU y Japón es de 60.000 euros.

Aunque el tiempo de tramitación variará mucho en función del proyecto y del país en el que se quiera solicitar la patente, la duración del mismo ronda entre los 3 y 4 años. Durante todo ese proceso el emprendedor puede anunciar y divulgar su negocio, porque ya ha solicitado la patente, por lo que no se rompe el primer requisitos, el de “que sea nuevo”, para solicitarla.

Ayudas para solicitar las patentes

Con el objetivo de que los pequeños negocios puedan patentar sus negocios fuera de España y disminuir el coste al que se tienen que enfrentar, la Oficina Española de Patentes y Marcas puso en marcha una serie de ayudas. Carmen Toledo explicó el porqué de las ayudas: “extender la patente fuera de España es muy caro y las empresas se quejaban de ello. Por eso estas ayudas tienen el objetivo de disminuir los gastos y subvencionar parte de las tasas que las empresas tienen que pagar cuando quieren patentar su negocio fuera de las fronteras”.

La línea de ayudas fue publicada en el Boletín Oficial del Estado el pasado 17 de junio bajo la Orden ICT/677/2019, de 17 de junio, por la que se establecen las bases reguladoras de la concesión de subvenciones para el fomento de las solicitudes de patentes y modelos de utilidad por la Oficina Española de Patentes y Marcas, O.A. Y tienen el objetivo, según establece la normativa, de “estimular la protección internacional de la tecnología a través de las patentes con el fin de mejorar la competitividad de las empresas que emprenden la búsqueda de mercados fuera de España, especialmente las pequeñas y medianas (PYME)". Razón por la que los beneficiarios de ella pueden ser persona física, pequeña y mediana empresa, gran empresa e institución privada sin ánimo de lucro o vinculada al sector público.

El trámite para acceder a estas ayudas será vía electrónica y será la OEPM la encargada de concederlas y gestionarlas.  

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