Miércoles. 21.02.2018

GENEROSIDAD Y COMPETITIVIDAD ANTE TODO

Como asegurar la continuidad de un pequeño negocio familiar

El 82,8% del tejido empresarial español está constituido por negocios familiares y el 84,1% de las empresas de menos de 10 trabajadores se considera negocio familiar, según una encuesta del Instituto Nacional de Estadística (INE). Este organismo sitúa en los sectores del transporte, la hostelería y el comercio al grueso de estos pequeñas actividades familiares. La tasa de mortalidad de estos negocios roza el 20% y una de sus causas principales la falta de relevo generacional.

Como asegurar la continuidad de un pequeño negocio familiar

El negocio familiar es un pilar de la economía española. Sin embargo, uno de sus retos principales es su continuidad generacional. El Instituto de Empresa Familiar cifra en un 17,9% la tasa de mortalidad de este tipo de empresas con menos de 25 empleados y eso ya en época postcrisis. 

Todas las microempresas tienen sus retos y las familiares los comparten. Aunque la permanencia del negocio una vez desaparecido el fundador es, quizá, el mayor de todos. El tópico de que una persona funda una empresa, sus hijos la disfrutan y sus nietos las cierran contiene algo de verdad, a juicio de Manuel Bermejo, presidente de la firma The Family Advisory Board.

Especialista en este tipo de compañías, ya que además dirige los programas de empresa familiar en el IE Business School, Bermejo desgrana a Autónomos y Emprendedores seis claves para asegurar la continuidad de una empresa familiar:

-Transformar modelos de negocio. Si se regenta una tienda que fundó el abuelo, hay que adaptarla y no seguir sus rutinas comerciales. Hay que tener en cuenta que cada vez más clientes compran online o que los productos que comercializa se pueden quedar obsoletos, por ejemplo. Adaptarse no significa perder la esencia del negocio “sino llevarlo al siglo XXI”, afirma Manuel Bermejo.

-Intercambiar valores y poseer un espíritu abierto entre los distintos miembros de la familia. El profesor recomienda que no sólo las jóvenes generaciones aprendan de sus mayores o éstos de sus hijos y nietos. Deben aprovecharse las experiencias de todos. Un ejemplo es el valor que pueden aportar los de menos edad en el campo digital.

-Compartir la gestión. En no pocos negocios familiares continúa siendo frecuente que los más jóvenes se limiten a aprender y que no participen en la gestión durante la vida del mayor. Bermejo cree que es un gran error “tener años y años al familiar que va a llevar el negocio en el futuro como si fuera un aprendiz. Hoy los jóvenes se impacientan más rápido”, asegura el especialista. No hay que correr el riesgo de que abandonen y se dediquen a otra cosa fuera del negocio.

-No dejar de aprender. Heredar no lo es todo. El que recibe el negocio debe saber lo que tiene entre manos para que perdure.

-Tener un órgano de gobierno en la empresa por pequeña que ésta sea. Esto significa no dejar que el negocio funcione sólo por la personalidad o la impronta de un miembro de la familia propietaria. Hace décadas eso podía funcionar. Hoy, la administración profesional de un negocio es la que debe primar.

-Formarse en gestión empresarial. En los pequeños negocios, ocurre en muchas ocasiones que el fundador lo creó con buenas ideas, con intuición y con sentido comercial pero sin formación empresarial. A día de hoy, tener conocimientos de gestión es imprescindible, sobre todo a la hora de crecer y conseguir financiación.

Manuel Bermejo resume en dos palabras los “secretos” de la pervivencia de una empresa  familiar: “Generosidad entre los familiares propietarios y competitividad por encima de todo”.

Exentas de Sucesiones

La gran ventaja que tienen las pequeñas empresas familiares es fiscal. Heredar estos pequeños negocios no es una ruina a causa del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones. Cuando el objeto de una herencia es una empresa individual, un negocio profesional o está constituido por participaciones en entidades exentas en Impuesto sobre el Patrimonio existe una exención en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.

En abril de 2016, el Tribunal Supremo falló a favor de que los incentivos fiscales de Sucesiones y Donaciones (exención del 95% en casi todas las comunidades autónomas menos en Madrid, Andalucía y Castilla y León que es del 99%) se apliquen a las empresas familiares. 

Como asegurar la continuidad de un pequeño negocio familiar