lunes. 01.06.2020

A PESAR DE NO PODER TRABAJAR POR FUERZA MAYOR

A muchos guías turísticos se les deniega la prestación por cese de actividad

A muchos guías turísticos se les deniega la prestación por cese de actividad

Los guías turísticos son autónomos y desarrollan una de las actividades que han sido suspendidas por el Estado de Alarma. Cumplen la condición principal para acceder de forma automática al Cese de Actividad extraordinario, sin necesidad de acreditar pérdidas. Pero las mutuas están denegando sus solicitudes.

A muchos guías turísticos se les deniega la prestación por cese de actividad

Desde el pasado 14 de marzo, cuando el Gobierno decretó el Estado de Alarma a causa de la crisis sanitaria por el COVID-19, la mayoría de autónomos viven en la cuerda floja. Miles de negocios se han quedado sin clientes, sin ingresos y, por si esto fuera poco, con la obligación de tener que hacer frente a sus gastos habituales. La situación es, si cabe, más dramática para aquellos que viven del turismo, el sector más importante para la economía y el empleo en España, y también el más afectado por esta crisis Decía un político que cada turista llega a España con un barril de petróleo bajo el brazo, porque su importancia es tal que es capaz de cubrir nuestra factura energética .

El problema  añadido de muchos autónomos del turismo es que viven, muchas veces, de clientes que no son españoles. Han dependido, sobre todo, de países centro-europeos, latinoamericanos o de Estados Unidos. Esto quiere decir que se ven afectados por el avance de la pandemia y cierre de fronteras en el mundo. Para los hoteles, touroperadores o agencias de viajes, será más difícil recuperarse porque el fin de la crisis no se dará al mismo tiempo en todos los países y tardarán en volver los turistas.

Pero si a un sector del turismo le ha afectado especialmente esta pandemia el al de los guías turísticos. Para ellos, los efectos del COVID-19 están siendo todavía más devastadores. Un colectivo que está conformado por 20.000 autónomos, y que es uno de los eslabones más débiles del sector turístico. Estos trabajadores por cuenta propia no sólo llevan tres semanas soportando los gastos de su actividad sin percibir ningún ingreso, y muchas veces sin colchón que les proteja, sino que además han quedado excluidos de la única medida del Gobierno que podría solventar - aunque fuera un poco- su situación. 

Muchos guías turísticos se sienten desprotegidos. Buena parte del colectivo no puede acogerse al Cese de Actividad extraordinario al que, recordemos, tienen derecho todos los autónomos que hayan visto suspendida su actividad, y los que puedan acreditar pérdidas del 75%. Todos y cada uno de estos 20.000 trabajadores por cuenta propia cumplen ambos requisitos.

Sin embargo, problemas burocráticos que nada tienen que ver con ellos les están impidiendo acceder a una prestación a la que no sólo tienen derecho, sino que además podría ser su única fuente de ingresos durante todo el tiempo que dure la crisis del coronavirus.

No se les considera actividad suspendida por errores en el epígrafe

El Cese de Actividad no es una ayuda sino una prestación. Es importante aclarar esta cuestión a la hora de determinar quién si y quién no debería tener acceso a ella. Todos los autónomos desde 2019 cotizan por el Cese de Actividad y, por tanto, tienen derecho a percibir el 70% de su base reguladora si cierran su negocio. Para ampliar el espectro de beneficiarios que pueden acogerse a esta prestación,  el Gobierno puso en marcha un cese de actividad extraordinario. 

A este cese, podrían acceder de forma automática todos los autónomos que vean suspendida su actividad por la crisis sanitaria. La cuestión es que para poder acogerse al Cese extraordinario sin tener que acreditar un 75% de pérdidas - que sería un trámite mucho más largo- hace falta que el epígrafe en el que el trabajador por cuenta propia está dado de alta se encuentre entre las actividades suspendidas recogidas en el Real decreto del Estado de Alarma. 

A nadie le cabe duda de que un guía turístico no puede desarrollar su actividad mientras esté siga el Estado de Alarma. Entre otras cosas, porque trabajan en la calle, en parques, museos o centros históricos y todas éstas zonas están vetadas al público -salvo para desplazamientos a farmacias, supermercados o al centro de trabajo-.

Por supuesto, el Real Decreto recoge como actividad suspendida la de guía turístico. Sin embargo, Carlos Ortega, presidente de la asociación de guías turísticos APIT de canarias explicó a este medio que "muchos de los 20.000 guías que conforman el sector no están dados de alta en este epígrafe a pesar de que, a todos los efectos, son guías turísticos".

Al parecer, el error se remonta al momento en el que se dieron de alta. En algunos casos, sus gestores tramitaban su modelo 036 o 037 a través de un epígrafe diferente al de guías turísticos y que no está recogido como actividad suspendida. Es un error de gestión del que estos autónomos no tienen ninguna responsabilidad pero que, sin embargo, les está saliendo muy caro. Las mutuas con las que trabajan están denegándoles el Cese de Actividad, la única prestación que podría mantenerles a flote, mientras su actividad siga paralizada. 

La cuestión es que a buena parte de ellos se les ha dejado fuera  del acceso automático a la prestación y tendrán que acreditar pérdidas del 75% en su actividad, "que seguro que las tendrán todos. La cosa es que el trámite será mucho más largo y, mientras tanto, seguirán con los gastos corriendo y sin ningún tipo de ingreso" explicó Ortega.

Eso sin contar que esta actividad es, posiblemente, la que más tiempo va a estar sin clientes. "Un panadero vive de la harina. Mientras tenga harina puede seguir haciendo sus productos. Nuestra harina son los turistas. Los visitantes de otros países no son sólo nuestros clientes, también son los recursos con los que el guía turístico hace su labor y aporta valor. Por eso, mientras no haya turistas, mientras las conexiones por tierra, mar y aire sigan cortadas, estos autónomos no tendrán ninguna posibilidad de volver a la normalidad" comentó Carlos Ortega. 

La vuelta a la normalidad llegará mucho más tarde para los guías

El temor a la pandemia se ha sumado al Estado de Alarma y ha provocado que estos autónomos hayan tenido una avalancha de cancelaciones de "todas las reservas efectuadas hasta septiembre. Nuestra vuelta a la normalidad no llegará cuando termine el Estado de Alarma. Dependemos casi al 70% -incluso más en islas y zonas costeras- del turista extranjero. Por tanto, que España vuelva a funcionar no significa que los guías turísticos podamos a volver a trabajar. Eso dependerá del ritmo de la pandemia en otros países como Estados Unidos, México, Argentina u otros del centro de Europa. El problema se alargará hasta septiembre en nuestro sector, con casi total seguridad" lamentó el presidente de APIT canarias.

Un problema que es global no puede solucionarse con medidas a nivel nacional .Costará mucho que todo vuelva a la normalidad para los guías turísticos. Más aún cuando los touroperadores de los que dependen en gran medida, pues son los que traen a sus potenciales clientes hasta España, están desviando a los turistas hacia a otras zonas.  El daño es incalculable para un país que vive del turismo y para un sector que depende del turista británico, alemán, latinoamericano o estadounidense, entre otros muchos. 

El efecto dominó ha acabado tirando por tierra las esperanzas de miles de guías turísticos. trabajadores por cuenta propia, sin colchón ni respaldo, cuyos ingresos dependen de particulares que llegan a ellos vía recomendación, pero también de agencias de viaje y touroperadores. ¿Cómo van a enviarles clientes estas empresas si los turistas ya no llegan a España?. Vendrán vuelos, sí. Pero vacíos durante muchos meses. Lo que está claro es que la temporada fuerte, de junio a septiembre, ya la podemos dar por perdida" añadió Carlos Ortega.

Por eso, piden que, al menos, se les reconozca a todos los guías un derecho que les pertenece, el de percibir la prestación por Cese de Actividad extraordinario mientras duren los efectos económicos por el Covid-19. "No puede ser que por un error en el epígrafe, los guías tengan que estar meses sin actividad y sin cobrar la prestación. Las mutuas deberían aprobar de forma automática la solicitud de todos los guías. Tienen derecho a ella y la necesitan para salir de esta crisis. Queremos y debemos salir adelante. Lo único que pedimos es que, ya que no se nos ayuda directamente, al menos, que no se nos pongan más trabas de las que ya tenemos" concluyó el presidente de APIT canarias.

A muchos guías turísticos se les deniega la prestación por cese de actividad