jueves. 22.04.2021

AUMENTÓ UN 16,6% EL USO DEL JUSTIFICANTE ELECTRÓNICO 

La pandemia acelera la desaparición del uso de la factura física en los negocios

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A raíz de la emergencia muchos pequeños negocios han dicho adiós a la factura física. El último informe de SERES revela como el uso de la factura electrónica se incrementó un 16,6% en 2020. 
La pandemia acelera la desaparición del uso de la factura física en los negocios

Los negocios han tenido que asumir una serie de transformaciones para adaptarse a la emergencia sanitaria. Aún se desconocen muchas de las secuelas que se quedarán en el tejido productivo, pero una de las últimas que se sabe es la proliferación del uso de la factura electrónica. Según el  'Estudio comparativo del uso de la factura electrónica en España' publicado por la empresa especializada en el Intercambio Electrónico seguro de Documentos (SERES), se incrementó el uso de este tipo de factura en España un 16,6% durante 2020.

Las facturas electrónicas son las que se expiden y se reciben en formato electrónico. Se trata de un mecanismo por el que han apostado muchos pequeños establecimientos en estos momentos en los que se evita el contacto interpersonal entre las personas para reducir la tasa de contagios. De esta manera, un negocio que utilizase este mecanismo pudo enviar a su cliente el tique de su compra por correo electrónico una vez efectuada transacción. El documento revela que durante el año pasado se enviaron 240,7 millones de facturas a través de este mecanismo.

Se trata de un incremento del 16,60 % con respecto a 2019, que supone 34,2 millones de facturas electrónicas más respecto al año anterior. Según el estudio, el aumento es todavía mayor si se tiene en cuenta el volumen de facturas emitidas en las transacciones comerciales entre empresas (esto es B2B -business to business-), con un total de 202.504.153 emitidas y un incremento del 17,89% respecto a 2019.

Aparte de como mecanismo para evitar el incremento de los contagios, el uso de la factura electrónica hizo ahorrar a los negocios más de 1.868 millones euros en costes de gestión y evitó la tala de 12.960 pinos al no requerir papel para imprimir la información del tique, apunta el informe de SERES.  Según explican en el informe, el uso de la conocida como e-factura proliferó en 2020 tanto por el "contexto que ha obligado a reducir la presencialidad en las relaciones comerciales, la firma y la factura electrónica han tomado una importancia significativa, sirviendo incluso como primer paso para la digitalización total de muchos negocios". Como también porque "el 18 de abril de 2020 se marcó un nuevo avance hacia la Administración electrónica en la Unión Europea, al hacerse obligatoria la recepción de las facturas en formato electrónico de todas las entidades y organizaciones no centrales de las administraciones públicas de los países que integran Unión".

Los pequeños negocios son los que más apuestan este modelo

Uno de los aspectos que destaca el informe de SERES es que al contario de lo que pueda parecer son los pequeños negocios los que lideran el uso de la factura electrónica. Así, las microempresas y las pequeñas actividad emitieron entre ambas el 50,2% de las e-facturas. En concreto, las micro emitieron el 15,42 % de las facturas y recibieron el 29,15 % del total. Y los pequeños negocios el 34,78 % de las emisiones totales y el 32,09 % de las recepciones.

A las actividades de menor tamaño, les siguen muy de cerca la mediana empresa con el 34,02 % de las emisiones de las e-facturas y el 25,11 % de las recepciones. Y por último, están las grandes compañías a las que se reconoce el 15,78 % de las emisiones y el 13,65 % de las recepciones.  mientras que la microempresa emite el 15,42 % de las facturas y destaca por recibir el 29,15 % del total.

El sector terciario es el que más apuesta por esta modalidad de factura

El estudio también señala al sector servicios como el que encabeza el uso de la factura electrónica con el 61,78 % de los documentos emitidos y el 77,17% de los recibidos. Éste representa el 55,88 % de las empresas emisoras y el 58,52% de las receptoras.

En segundo lugar se encuentra la industria, con el 27,81 % de los documentos emitidos y el 28,07 % de los recibidos. Y que comprende al 41,80 % de las empresas emisoras y al 36,68 % de las receptoras. En el sector primario se encuentra en último lugar con sólo el 0,46 % de los documentos emitidos y el 0,54 % de los documentos recibidos.

En este sentido, cabe destacar que el uso de la e-factura lo encabezan la Comunidad de Madrid  con el 36,81 % del total de facturas emitidas. Le sigue Cataluña con el 27,27% y Andalucía con el 10,54%. En el lado contrario, se encuentran Ceuta y Melilla (0,01%), Islas Baleares (0,14%) y Extremadura (0,21%) que son las comunidades donde se registraron los menores volúmenes de emisión.

La pandemia acelera la desaparición del uso de la factura física en los negocios